No, no
eres un sueño, mi amor
ya solo
el pensarte te hace real,
te amo
tanto, amada mía...
que solo
sueño... con poderte acariciar.
Cuanto
quisiera ser velero,
para
echarme a la mar,
abrazar
las olas con mis dedos
y a la
más grande y hermosa...
con el
hálito de mi aliento... besar.
La
llevaría en mi boca,
presa de
mis adentros,
hasta
posarla en tu boca
y
regalártela sin más...
Ya me
cansé de regalarte rosas,
ramos de
violetas o gardenias...
¿por qué
no el corazón, el alma y….
Con él todo
lo demás?
qué te
parece lo que siento
mi amor,
mis deseos... mi aliento
y hasta
la hermosa locura,
de este
querer que llevo tan dentro...
y que
será solo tuyo... ¡y de nadie mas!