
Y vino a mí la imagen
cálida de su abrazo
a la par que dulces y deseados sueños
que en tropel inundaron mi rostro de sonrisas,
al sentir la añorada sensación...
de sus caricias en mi piel.
al sentir la añorada sensación...
de sus caricias en mi piel.
Y esta lejanía... que
se me hace eterna,
lejos de alejarme de este sueño
me acercan aún más a
ella,
queriendo no despertar para,
dormido, dejarme ir...
y embarcarme en este
navío
de sueños y poemas...
y abrazarla... y ser
feliz...
¡siempre junto con ella!
¡siempre junto con ella!