Imagen obtenida de Internet
Entrelazado
a tu recuerdo,
a
una imagen, la tuya.
Buscando
cada instante vivido.
Besos
en un atardecer
a
tus pétalos humedecidos.
Abrazos
bajo un ardiente sol,
del
ocaso tal vez, fundido.
Me
hallo mirando mis manos vacías
y
pensando ¡Dios mío como la maldigo!
Dejaste
en mí nada más las sobras,
silencios,
reproches y reclamos,
olvidando,
triste e injustamente
que
nada fue tan bello de recordar que,
¡lo
que nosotros nos quisimos!