Imagen obtenida de Internet
Quiero
llegar hasta tus ojos
para
quedarme en ellos, ¡en tus lágrimas!
quedarme
en tu iris y sentir cómo
me
acaricies y abrazas el alma.
Ascender
luego por tus párpados,
y
meterme en ellos bien adentro,
con
esa idea loca a la que dan vida
a
los pensamientos y allí mismo
¡que
me inhales y quedarme dentro!.
Formarme
en la triste gota derramada y silenciosa,
ausente
a esa otra que resbala húmeda
y
que sale del alma, para después
volar
al interior de tu orgullo,
escondiéndose
en las entrañas de tu corazón.
Sí,
mi amor, quiero llegar hasta tus ojos
y
perderme donde la luz
no
sea diferente y tus besos,
en
forma de gotas transparentes,
sean
esas lágrimas que fluyen en caudal de río,
que
te abrazan y consuelan ¡Dándote el aliento mío!
Quiero
llegar hasta tus ojos
para
quedarme en ellos, ¡en tus lágrimas!
quedarme
en tu iris y sentir cómo
me
acaricies y abrazas el alma.
Ascender
luego por tus párpados,
y
meterme en ellos bien adentro,
con
esa idea loca a la que dan vida
a
los pensamientos y allí mismo
¡que
me inhales y quedarme dentro!.
Formarme
en la triste gota derramada y silenciosa,
ausente
a esa otra que resbala húmeda
y
que sale del alma, para después
volar
al interior de tu orgullo,
escondiéndose
en las entrañas de tu corazón.
Sí,
mi amor, quiero llegar hasta tus ojos
y
perderme donde la luz
no
sea diferente y tus besos,
en
forma de gotas transparentes,
sean
esas lágrimas que fluyen en caudal de río,
que
te abrazan y consuelan ¡Dándote el aliento mío!