
En
surcos dorados viaja errante mi poesía,
renovada
e ilusionada por ti...
y
calzada con la malla gigante de esta fantasía mía...
una
realidad incesante, al amarte así...
Amor...
palabra
mágica donde las halla
en voces
de enamoradas sinfonías,
causante
de amores y pasiones
¡de
volcanes en erupción y de alegrías!
Volátiles
en rubíes nacarados surcan el inmenso océano
aromatizando
las olas del mar, ¡rompedoras e inquietas!
quebrándose silenciosas sobre la arena que,
¡las
engulle sin más...!
Sombras
de irreverente reverencia quiebran la noche,
alojándose
en el estímulo y esperanzador murmullo.
Acallando
al sordo tronar del corazón.
¡Y hay va...! dije yo.
El amor
batallando en su lecho nupcial,
esperando
amansarle y dominarle...
inútil...
¡se me volvió a escapar!