Apenas
unos roces furtivos
son los
suspiros de tus labios
en mi boca,
cuando te digo; ¡te amo!
Silenciosa
melodía guarda alientos sordos
en
volcanes tormentosos de pechos heridos por el amor,
atormentados
y a la vez dichosos...
caricias
qué no recibí y que sin embargo;
son sentidas
muy adentro... en el alma.
Labios
que, sin besar, se beben la vida entera
y
construyen huracanes, en corazones llenos de quimeras...
sentires
y emociones intensas cabalgando a lomos
de una
esperanza, guardando fieles, su grandeza,
y la vida fructífera de amor que ¡les
espera...!!