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    sábado, 20 de octubre de 2012

    ¡Desde entonces que la estoy llorando!

    Imagen obtenida de Internet

    Me voy… terribles son las horas de espera
    entre lágrimas broncas y de suplicios innecesarios. 
    Cargada enérgicamente sobre mi espalda, la culpa,
    me reclama el pago de la deuda.

    ¡Ah, miserable, iluso!
    ¿Te creías que lo tenía olvidado?
    pastabas como una vaca gorda,
    su pasto seco, sin habértelo ganado…

    Pobre de mí…
    ni mi espíritu me pertenece,
    pues hui como un cobarde durante horas…
    ¿Qué fui infame? ¡Sí! por eso yo
    ¡Aún la extraño!

    Reconozco que al envejecer conmigo,
    sus recuerdos me hacen daño…
    amada mía… ¡mi aurora! 
    aquella que me dio los mejores años de su vida.

    Nada es igual ya en las horas postreras
    a mi desencanto… la busco, sí, ¿cómo no? ¡era mía!
    solo mía… ¡Dios…! ¿Por qué me la arrebataste tan pronto? 
    era mi vida y…
    ¡desde entonces que la estoy llorando!





    domingo, 14 de octubre de 2012

    Te pienso tanto y te sueño... como te vivo, te siento, te amo…



    No se puede expresar de otra manera,
    aunque yo quisiera… ser original,
    no decir con las mismas palabras,
    letras… sonidos ¡Cuánto te amo!

    ¿Se puede decir, "te extraño",
    sin mencionar, te perdí..?
    decir sin repetir, cuánto te echo de menos…
    sin mencionar, nunca te vi...

    Solo soy una frase… algo intangible,
    incluso que no signifique lo mismo para ti…
    no, no quiero repetirme, sin embargo…
    me repito tantas veces lo mismo, ¿por qué sigo aquí?

    ¿Por qué en vez de acercarme,
    cada vez estoy más lejos de ti…?
    me repito una y mil veces,
    como las guerras estúpidas,
    o las idiotas peleas de enamorados.

    Te pienso tanto y te sueño...
    como te vivo, te siento, te amo…
    repetido todo, hasta la saciedad,

    nada nuevo, nada original... Te extraño.



    sábado, 13 de octubre de 2012

    Despojos de pulcritud, insuflada a base de estiércol y cieno





    Hoy voy a regresar a mi mundo,
    aquel de donde no debí huir jamás.
    fue todo un bonito sueño…
    ¡que no lo volveré a soñar jamás!

    Quise... sí,
    vivir fuera de mis posibilidades,
    equivocando el rumbo…
    ¿o tal vez, solo lo desorienté?
    ¡quién lo sabe!

    Ya volví, no me escaparé más…
    vuelvo herido, magullado,
    y con el alma hecha jirones;
    ¿qué les hice para darme de patadas;
    hasta que les salieron llagas?

    No os preocupéis,
    no volveré a usurpar
    el trono que no me pertenece,
    allá os lo dejo, Limpio,
    seco  “y sin polvo”.

    ¿Acaso no me lo distéis así vosotros,
    cuadrilla de perros,
     que les ladráis a la luna…?
    solo sois despojos de pulcritud,
    insuflada a base de estiércol y cieno.

    ¿Qué no lo veis, “dignos”?
    ¡basureros de lo ajeno!
    ¡no! cómo vais a verlo
    si solo os miráis,
     ¡vuestro propio ombligo!



    viernes, 12 de octubre de 2012

    Sublime ensoñación cuando, despierto, la sueño



    Mis ojos ya no se sorprenden,
    callan, sí, tanto que duele su silencio,
    mas no me importa, sé lo que me dicen.

    Eres la hermosura, mi sueño más preciado,
    sin ella no camino, ni quiero ir a ningún lado;
     ¡dios, cuánto la amo!

    ¡Calla corazón! lo sé… está muy lejos,
    y mis manos no pueden alcanzarla.
    El Dolor sangrante fluye sin parar
    de una herida en mi pecho abierto, dolorido y sediento.

    Se me descuadra la memoria de solo pensarla,
    tal y como la pienso… desnuda, cálida en su cama,
    esperándome insinuante y excitada...
    como la carne roja que late sin control para gozarla.

    Sublime ensoñación cuando, despierto, la sueño,
    estoy con ella, besando su vientre niveo;
    me adhiero a su imagen, la domino,
    más nunca la consigo… ¡tan lejos de ella queda mi sino!

    Calla corazón, demasiado sé que no me escucha,
    que tampoco me ve… ni siquiera sabe que existo,

    sin embargo… me ama y vive, cómo no, ¡dentro de mi sueño!




    jueves, 11 de octubre de 2012

    Seguiré aquí, llorando… sin esperanzas

    Imagen obtenida de Internet




    Y fuimos, del ayer, lo que nos perdimos,
    sombras de un “hoy” que nunca tuvimos.
    El adiós odiado, aquel que zozobró por ir subidos
    a un barco construido de papel,  y luchando
    por no perecer ahogados o desaparecidos.

    «Soy la estela de la luz».
    Dijiste un día, al besar mi foto.
    Yo sentí la tibieza de tus labios,
    y bebí de tus lágrimas mientras las besaba.

    Cruel despertar el mío, al comprender;
    somos sueños del ayer,
    aquel que no conseguimos despiertos ni dormidos.

    Mi corazón comienza a latir deprisa,
    parece decirme;
    «te esperaré en la última esquina del mundo,
    allí, al final del camino recorrido».

    Quizás me veas llorar como un crío, cansado de mí sino, 
    hasta puede ser que te usurpe, con valiente descaro, 
    fingiendo los cánticos de tu risa, ésa sí,
    la que yo amé con tanta ansia y prisa.

    Verás entonces cómo se evade de tus ojos la risa,
    la que tanto veneré, para después desvanecerse
    silenciosa en la nada infinita de tu sonrisa.
    Y yo seguiré aquí, llorando sin esperanza tu ausencia.

    Entonces que ya no estarás…
    lo asumiré con la pluma de mi alma
    que entonará “el mea culpa”
    escribiendo sus mejores versos,
    sobre mis sienes agrietadas y marchitas.





    martes, 2 de octubre de 2012

    Lo sé, te perdí ¡fue culpa mía

    Imagen obtenida de Internet



    ¡Te quiero! sin derroche,
    con la justa medida de un broche,
    o un beso de bienvenida.

    Te asigné a mi vida
    como el colofón
    de una victoria sin medida,
    una pasión, ¡solo mía!

    Hoy  esa misma victoria,
    me pasa factura.
    Somos uno más uno
    en esta absurda poesía.

    Sé que estás desilusionada…
    me observas, triste y vacía,
    sin sueños, una sonrisa ¡sin alegría!
    lo sé, te perdí ¡fue culpa mía!

    De rebote sufrí la quiebra del poder.
    Ése, aquél, no sé… ¿estoy loco?
    y eso ¿cómo lo puedo saber yo?

    Me aislé contigo, con tus sueños,
    te mendigué y nada me diste, solo migajas
    ¿y para qué? ¡Dios! ¡No lo sé!





    lunes, 1 de octubre de 2012

    La amé en ese mismo instante


    Imagen obtenida de Internet




    Estaba en la puerta, silenciosa y caprichosa.
    Estaba tan bella y era tan hermosa,
    que la amé en ese mismo instante.
    Perdiéndome en su abismo para no volver a encontrarme.

    Celosa y al mismo tiempo era la sublime ensoñación de un Ángel. Con ella aprendí, mientras la contemplarla y admiraba día tras día, en las soleadas tardes.

    Sintiendo el nardo de su mirada 
    clavándose envenenada en mi pecho.
    No obstante, sin tocarme o desgarrarme.

    Aprendí, desolado, ecuánime y cansado,
    que para amarla debía antes entenderla.
    Hasta en lo más abrupto de sus sueños desangelados.
    Fue así como me hundí en las profundidades insondables, 
    dolorosas e infrahumanas, del orgullo más injusto y miserable.






    No soy yo, no, ese príncipe, amado y soñado…


    Imagen obtenida de Internet

    Entre la seda de tus manos y el ansia por poseerte,
    vibra mi pecho enamorado, loco de deseos por ti.
    Te acaricio en inútil intento por retenerte, 
    vacío de sueños y un loco, enamorado… 
    incluso algunas veces, desilusionado.

    Busco esos labios humedecidos por los cálices de la vida, 
    cálidos, palpitantes, sublimes y amorosos.
    Pero éstos,  temerosos, se alejan y me dan la espalda, 
    huyen de mí, ardientes,  en el sacrificio de los deseos insatisfechos;  siempre en la constante lucha entre el bien y el mal.

    Me recreo, una vez más, satisfecho, orondo y cargado de poesía,  viendo la infame lágrima que fluye, 
    derramada por su mirada febril, tan bella ella, mi tierna aventura…  como inocente fue su devenir, en pasos pausados, silenciosos, 
    huidizos en su desencanto y hermosura.

    Al fin, te digo: ¿te diste cuenta? y tú me contemplas con tristeza:  «No, no soy yo  ese príncipe  amado y soñado. 
    "No me mires así... me sonrojo acobardado.

    Solo fui el héroe que tu dibujaste  en un día de locura, 
    creando con tu mente infantil  a un ser inhumano, 
    pues eso fue lo único que lograste hacer de mí.