Pudiera ser que un beso no sea la vida entera, cierto, sin embargo, somos capaces de pensar que sí y entregar corazón y alma a quien nos lo de. Después, dejémonos llevar y que el tiempo nos abrace con su tic, tac.
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lunes, 27 de agosto de 2012
domingo, 26 de agosto de 2012
Fuimos los salvajes herederos de nuestro sueño
Imagen obtenida de Internet
¿Recuerdas, mi amor, la entrañable sensación de lo vivido,
abrazados a nuestros cuerpos los dos?
fuimos
los salvajes herederos de nuestro sueño
bendecidos
fuimos los dos con nuestro amor.
Recogimos
la cosecha con nuestras manos
y
también con nuestros sentidos,
lo
disfrutamos con pasión.
Encerrándonos
después en un escueto rincón del alma
donde murieron nuestros recuerdos
sin
esperanza ni ilusión.
Hoy,
muerta la llama, me desborda el llanto al recordar
cuanto la amé y cuanto ella,
me amó.
Sufrimos
por ello el castigo, gozamos nuestro
dolor.
Por
ella recibí en mí el disparo a la memoria injusta,
causa
probable de mí aflicción.
Las tinieblas me abrazaron
y envolvieron, cerré
los ojos y se me secó
en ese mismo instante el corazón...
Algo
entonces se posó en mis parpados,
eran
labios de mujer, sentí su hálito caliente
en mi frente besándome con tanto amor,
que
si un Dios hubiese existido
¡revivir
de nuevo le habría rogado yo!
viernes, 24 de agosto de 2012
El olvido... nos acabará enterrando a los dos
Ni una
vez más volverás a escuchar mis latidos,
ansiosos
y pegados a tu pecho,
y te
cansarás de golpear en él una y otra vez,
hasta
que sangren tus nudillos.
Y no, no
reabriré la puerta a mis sentimientos
y estos
no volverán a por ti, al contrario,
volveré
silencioso hacia el lugar
de donde
nunca debí de salir… los sueños.
Ni una
caricia más, ni un beso, hasta quizás,
ni
sintamos un solo roce más en nuestras carnes...
aunque
éstas permanecerán calientes mucho tiempo...
deseándose
de manera ansiosa y apasionada como en el primer día.
No
obstante, no… jamás te tocaré,
me
mantendré en el mismo abismo, aquel donde un día,
me
empujaste a caer y, en esa eternidad, deseada junto a ti,
desapareceré tan dentro de mi ser que,
sin darnos apenas tiempo ni cuenta…
el olvido... nos acabará
enterrando a los dos.
Etiquetas:
Abismo,
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