Translate

Twitter - Linkedin

  • TWITTER

    Instagram

    sábado, 6 de septiembre de 2014

    Desde muy adentro, en las entrañas...


    Imagen obtenida de Internet



    Me desvisto y te desvistes,
    lentamente...
    mientras formamos con los dedos
    cada uno al otro
    dibujos en nuestra piel.

    Nuestras bocas ardientes
    se hacen sus dueñas suspirando
    y navegan juntas y agitadas,
    labio con labio pegadas.

    Somos la mezcla heterogénea
    que se adhiere, se palpa, se acaricia,
    se lame y estimula,
    que hasta se vanaglorian
    mutuamente de amarse
    y que no dejan de expandirse,
    como hace el mismo oxígeno
    en nuestros pulmones.

    Siempre ardiendo los dos,
    muy profundos los gemidos,
    desde muy adentro, en las entrañas...

    Hasta que llegan a juntarse
    nuestras dos almas y se funden
    convirtiéndose en una,
    para luego dejar a nuestros cuerpos
    lanzarse el uno al otro 
    dardos de enajenada pasión.








    jueves, 4 de septiembre de 2014

    Me hastié de fingir que te quería, dando mis labios a otro (poesía de una gran amiga, Amanda Escobar).


    No me engañas, tu boca sabe ya a otros labios,
    tu cuerpo, antes venerado por el mío,
    ahora ha sido sacralizado por otro cuerpo
    y hasta tu aroma a macho cabrio ha cambiado.

    Tus manos, antes fuertes, con callosidades,
    de haberlas trabajado en mi cuerpo, ahora solo son puro fariseos
    de mentiras y carencias no escritas
    y hasta tal vez... mentiras nunca descritas ni pronunciadas.
    .
    No, ya no me engañas, y me cansé de ser la dama sumisa,
    aquella señora fiel, madre y también hija,
    sumisa a tus besos y a tus caricias.

    Me hastié de fingir que te quería, dando mis labios a otro,
    a otro que antaño fuiste tu y ahora... para mi, falleciste
    te moriste sí, para mis adentros, para mis entrañas...

    por todo lo que sentí y que ahora, tan solo percibo que son sueños y más mentiras.

     (poesía de una gran amiga, Amanda Escobar).


    miércoles, 3 de septiembre de 2014

    Ya no percibo las mismas sensaciones


    Me puede la ansiedad
    y ese vacío inmenso
    que se postula en mis sienes
    y me obliga a dejar de soñar.

    Ya no percibo las mismas sensaciones
    y las emociones se me diluyen
    entre las hebras de plata
    de esta insuficiencia mía mental.

    Carezco de fuerza para evadirme
    o batirme en duelo con la adversidad.
    Pensar en vencer o morir... eso a mí
    ¡ya me dará igual!

    Me aterroriza tanto vivir...
    casi tanto como me dolería morir
    sin saber primero
    si estuve alguna vez de verdad vivo.



    lunes, 1 de septiembre de 2014

    Me duele tanto al pensar en lo que llevo perdido...





    Me pregunto tantas veces en cómo podría recuperar mi vida anterior...
    Los años... aquellos que se fueron diluyendo en las tinieblas 
    o las razones que me obligaron a deshacerme de ellos.
    Y, ¿cómo se recupera el abrazo infantil de tus hijos... cuando ya crecieron?

    ¿Sus risas infantiles, sus caricias... abrazos o sus besos?
    Cuando te alejaste de ellos sin pedirles opinión o permiso o, tal vez... 
    aunque justificado, los alejaste de ti, por dolor.

    Me duele tanto que, al pensar en lo que llevo perdido, 
    siento sangrante una herida que no se me cierra, 
    pese a verlos cuando quiero o puedo.

    Pero ¿cómo recupero el tiempo que perdí, 
    aquel que se me fue sin pedir?
    El tic, tac, del reloj pasa sin cesar
    y ellos crecen, dejan sus juegos...
    y me pierdo su cariño infantil
     y me pregunto angustiado...


    ¿¡Qué haré o cómo y cuándo lo recupero!?





    sábado, 30 de agosto de 2014

    Me tragué el orgullo y habló el silencio

    Imagen obtenida de Internet



    No me miraste al despedirme,
    tampoco al regresar una y otra vez.
    Fui para ti solo una imagen hueca,
    un punto donde apoyarte, donde emerger.

    No, no creo fuese culpa tuya, ni mía, no lo sé.
    Tal vez nos engañamos mutuamente sin quererlo, 
    o silenciamos nuestras bocas sellándolas con hiel.

    Recuerdo el día en que me tragué el orgullo 
    y se adueñó de mí el silencio, mis horrores 
    y miedos nocturnos afloraron y levité, sin alas, 
    sin derechos, y todo te lo perdoné.

    Ardiente en mis entrañas me bebí la hiel,
    hirviendo de desazón y angustia la tragué,
    haciendo que burbujeara el daño en mi mente,
    dejando que germinara la semilla del fracaso del ayer.




    miércoles, 27 de agosto de 2014

    Te busqué, te busqué desesperadamente

    Imagen obtenida de Internet




    Te busqué, te busqué desesperadamente,
    lo hice, entre manzanos y perales,
    entre encinares y olivos milenarios y
    hasta en el follaje amarillo de los pastizales.

    Miré cada sendero pisado por las hormigas,
    que caminaban solícitas llevando su comida.
    También lo hice en madrigueras de conejos
    y hasta observé los guiños que me hacían las estrellas.

    Levanté piedras y atravesé ríos,
    trepé como un imberbe cualquiera,
    árboles orgullosos de ser cipreses
    o álamos espigados y frondosos.

    Cavé profundamente en tierra roja
    o me deshice tristemente de las horas...
    y todo ello, para encontrarte a ti, mí dulce...
    amorosa e imperturbable... demencia.






    domingo, 24 de agosto de 2014

    Anoche volví a mirar a las estrellas



    Imagen obtenida de Internet


    Anoche, mirando a las estrellas,
    volví a recordar lo que te amé,
    ingrato fue mi corazón fingiendo una sonrisa
    para luego rompérseme en cien mil pedazos,

    al recordar que tú ya no estabas conmigo.
    Que desapareciste para siempre...
    dejándome a mí en el olvido,
    pesaroso, quebradizo y perdido.

    Anoche, mirando a las estrellas...
    sentí de nuevo la brisa de tu aliento,
    al besarme tus labios, los míos.

    Y morí de dolor y angustia,
    sabiendo que te había perdido
    y que ni en mil de mis sueños...
    volverías a sentir lo que alguna vez habías sentido.

    Sí, anoche volví a mirar a las estrellas,
    y volví a revivir lo mucho que te he querido,
    pese a saber que tu recuerdo...
    me deja roto, desasosegado, cansado y vencido.




    viernes, 22 de agosto de 2014

    Sus labios, su sonrisa y sus ojos, me encienden



    Me llama, y no la hago esperar,
    corro a nuestra alcoba
    allí está... me subyuga y me atrapa,
    sus labios, su sonrisa y sus ojos, me encienden.


    Cómo un chispazo,
    una luz cegadora, me ciega
    y no soy capaz de negarle nada,
    me tiene bajo sus botas de tacón de aguja.



    Mi cabeza se niega a pensar...
    me arrimo a su cuerpo y comienzo a sudar,
    es ardiente y me quema, me hiere, casi sin pensar.






    Baila, baila para mi y para nadie más...
    son mis pensamientos gritos y aullidos,
    aullando a la luna sin parar,
    ella es mía ¿o yo suyo? ¡y me da igual!



    Al fin caigo en sus brazos
    ella sonríe, me guiña un ojo
    y mi corazón estalló
    roto y quebrado... de felicidad.


    martes, 19 de agosto de 2014

    Tal vez así... muera también conmigo mi pecado


    Imagen obtenida de Internet



    Fueron mi pesar, las horas cruentas que dejé atrás,
    aquellas que quise detener entre mis dedos
    y se diluyeron como agua entre mis dedos...
    sin dejarme apenas reaccionar y atraparte en mi pecho de nuevo.

    Te fuiste, te alejaste de mí como de un apestado,
    como se distancia uno de un miserable, así tú
    me apartaste con mucha razón pues, fui malo contigo.

    Quiero que me trague la tierra ahora mismo,
    que me hunda hasta el mismísimo infierno,
    que me reciba en sus brazos ardientes Lucifer
    y que me queme, sin miramientos, en las llamas del averno.

    Tal vez así... muera también conmigo mi pecado...  
    y así este sabor horrible y amargo que quema en mis labios, 
    desaparezca para siempre y halle al fin
    el descanso que me negaron.