Imagen obtenida de Internet
Pudiera ser que un beso no sea la vida entera, cierto, sin embargo, somos capaces de pensar que sí y entregar corazón y alma a quien nos lo de. Después, dejémonos llevar y que el tiempo nos abrace con su tic, tac.
domingo, 14 de julio de 2013
No me merezco el camino equivocado que elegí
Imagen obtenida de Internet
Quiero creer y sentir que la libertad de elegir
puede ser un medio, no un objetivo a largo plazo.
Resistir los envites del tiempo
y saber sobresalir hasta perder el último aliento.
Desear o amar sin enjuiciar o acusar
a quienes no siguen los dogmas que yo elegí,
pese a no creer ni saber lo que es tener fe.
Puedo hacerlo, voltear el dolor
y darle una patada en su gran culo.
Elegir sin exigirme inmediatez o atosigarme inútilmente,
preguntándome ¿estará bien?
No me merezco el camino equivocado que elegí.
Si, fue una mala decisión, un cruce entre sombras.
Me lancé sin pensar y corrí por el maizal
y entre sus largas hojas verdes diluí y perdí.
Hoy me siento parte de su universo.
Soy la humedad de sus frutos,
la oquedad de sus lágrimas
y también la risa infantil de sus rezos.
(21:43) «14/07/13»
No me apetece memorizar mi inutilidad
Imagen obtenida de Internet
Muchas veces me preguntaba,
el porqué de no memorizar lo que escribía.
Ahora ya lo sé. No deseaba descubrir
lo inútil y carente de sentido que es mi vida.
Siento que soy una gruesa y estéril roca,
seca y sedienta: que viaja, a pie,
sin recurso ni movimiento
alguno,
llevado tal vez por esa inercia
de hacerlo a lo "loco", hacia ninguno de los
sentidos.
No, no me apetece memorizar mi inutilidad.
Ni tampoco desentrañar lo que me duele
o continuar “tragando”
bilis;
esa necia sensación, fría y rasposa
que se llama (o llaman), SOLEDAD.
Seguiré creyendo que estoy perdido
o que mi razón se burla de mí y que tal vez un día
mi encierro me aproxime
hacia el final deseado ¡la felicidad!
(Notas para olvidar: 9:04 «14/07/13» domingo)
viernes, 12 de julio de 2013
¿Qué será de mí? Me pregunto a cada instante…
Te persigo tal cual un ave rapaz,
con la misma ansia de un hambriento
y con la desesperación de quien sabe que
jamás conseguirá alcanzarte.
Mis sueños como castigo
me sacuden el alma
y mortifican mi cuerpo con ansia salvaje,
no dejando ni por asomo
esperanza o ilusión alguna para esperarte.
¿Qué será de mí? me pregunto a cada instante…
y no deja de sorprenderme
con que velocidad no tarda mi mente en contestarme…
¡Muérete!
No ceja mi empeño, no obstante,
en buscar una nueva oportunidad
para ensañarme…
Busco la felicidad
como el náufrago busca el agua
con la cual no deshidratarse.
miércoles, 10 de julio de 2013
Perecer ante la misma muerte…
Imagen obtenida de Internet
Te beso las disculpas
y me embebo de mis culpas
sollozando como lo haría un niño…
para presentir al mismo tiempo que te pierdo,
que la vida se me escapa, sin disculpa,
por cada poro de tu piel.
Soy el pasajero de tu tiempo…
el hereje que volteó su suerte
y que rompió el cáliz por las fisuras de tu enojo,
acariciando
sin medida…
el orgasmo de una sin razón… la mía.
Me rindo ante tu desparpajo
y me apoltrono en mi desencanto,
para perecer ante la misma muerte…
jurándole sin vergüenza lo mucho que te quería…
¡y lo injusto
de mi suerte
al componerte esta pobre poesía!
sábado, 29 de junio de 2013
Una chispa sin luz ni brillo
Imagen obtenida de Internet
El dolor no me deja pensar y mi mente enmudece.
Las lágrimas tan solo
es agua buscando un cauce
que no existe. Cuantas más veces dejo al dolor
mellar en mí ánimo, menos interés manifiesto
en que no consiga hacerme daño.
Soy la espina que hiere y lastima lo que siento,
burlándose de lo que carezco y soy la llave de mi propia alma,
la cerradura oxidada de una puerta olvidada, triste y melancólica,
acaso sea
también, el cerrajero que la fundiera
dándole sin mi permiso mi propio nombre.
No me burlo del dolor, ni siquiera lo mancillo
creyéndolo mío, me siento solo una estela,
un relámpago, que una vez brilló en el cielo
y hoy, en un desierto perdido, solo es una chispa sin luz ni
brillo.
Me alejé sin creerlo y me perdí...
Imagen obtenida de Internet
Fui culpable, lo sé y no tengo perdón ni excusa alguna,
me alejé sin creerlo y me perdí en divagaciones extrañas...
Me recree entonces en mi mala suerte, sin luchar ni
defenderme.
Maldita situación comprometida la de mi perra suerte,
sin buscarla, una y mil veces me encontraba, y se negaba a
perderme de vista, pegajosa e indecente.
Me alejé de una realidad que detestaba, rehuyendo del dolor
que me afligía si no lo hacía.
Me volqué en sentimientos que no me pertenecían,
para obviar mis culpas y esconder mi cobardía.
Heme aquí hoy, en cuerpo y alma, vencido y sin consuelo.
Soy carne de pecado, un humano enardecido y equivocado,
esperando el perdón de aquellos que una vez me condenaron.
martes, 25 de junio de 2013
Ni una sola esperanza vino hacia él y lo abrazó
Imagen obtenida de Internet
Una tristeza se ha apoderado de mi corazón,
lo ha rodeado con sus sucias garras, envenenadas por el dolor y lo ha estrangulado hasta dejarlo sin sangre.
Sus latidos se hicieron lentos y agónicos,
apenas se le vislumbra ya un hálito de vida.
Su fuerza se perdió buscando mil razones para seguir,
proseguir éste arduo viaje que es la vida,
buscando encontrar la fe que lo arrastre,
tras ser desterrado, abandonado a su suerte.
La buscó tanto… buscaba una sola razón ¡un solo corazón!
Más solo encontró desolación, dolor y desilusión,
ni una sola esperanza vino hacia él y lo abrazó.
Y hoy… se muere desilusionado y perdido.
No desea o parece siquiera querer vivir,
ni siquiera se resiste al abrazo frío de la muerte,
se dio al fin por vencido.
sábado, 22 de junio de 2013
Me rebelo a mi destino
Imagen obtenida de Internet
Tras vivir en una constante sumisión,
me rebelo a mi destino, porque no es de justicia
que yo no
pueda agotar todas las posibilidades exigibles.
Qué me importa si el tiempo se me echa encima.
Si las manecillas del reloj me golpean
una tras otra sin tener
piedad alguna...
O sí el toc, toc, de mi corazón se está agotando,
tal vez por
la angustia de saber:
de manera cierta, que mi tiempo se agotó.
Soy la odiosa espera que grita con rabia,
mirando hacia el
cielo y clamando porque,
el mañana, sólo sea un sueño y yo hoy haya abierto los
ojos y ya ella me estaba esperando.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)