Translate

Twitter - Linkedin

  • TWITTER

    Instagram

    lunes, 14 de julio de 2014

    Arderás en el infierno humano


    Imagen obtenida de Internet


    En un alarde de injusta aseveración,
    comencé mi andadura por el dolor.
    Me así a su deforme y enorme figura y me até
    su inmensa tripa abultada e hinchada de putrefacción.

    Desgarrado fue mi lento peregrinar, atado y maniatado a mi destino. 
    Era obvio que no lo había elegido yo, 
    tan obvio como el doloroso final que me esperaba.

    Le increpé muchas veces, intentando en vano convencerlo 
    a desasirme de sus garras,
    le grité e insulté, muchas veces.
    Esfuerzo vano y miserable, él era sordo
    he inexpresivo a mis súplicas.

    El tiempo fue castigándome, execrable, 
    como una condena nunca firmada ni escrita.
    Instigando en mí el abandono, al olvido y a mis desdichas...

    “Arderás en el infierno humano, allá en la costa terrenal 
    donde naciste, solo y sin nadie”.
    Fueran sus palabras, brutales e imperturbable, 
    como lo era él en su deformidad, odiosa y miserable.

    Mis parpados comenzaron a cerrarse,
    empujados por lágrimas doloridas y terrenales. 
    Me sentía un muñeco hinchable,
    una marioneta a la que “alguien”,
    puso una vez, pedales.




    sábado, 12 de julio de 2014

    Ella, al fin, era la tierra, siempre fértil, siempre caprichosa


    Imagen obtenida de Internet



    Me aproximé a su cuerpo, hasta casi rozarlo,
    nuestra piel se hizo gemido, se aderezó como un rico manjar 
    esperando a ser saboreado y deglutido...

    Nuestros sentidos se alteraron, dando suspiros,
    pidiendo más aproximación y roces.
    Al fin, nuestros cuerpos, dando brincos sin sentido,
    se abrazaron  y enlazaron revueltos como niños.

    Incrusté mi carne entre sus pliegues sonrosados,
    sin esperar a que sus ganas me lo exigieran...
    logrando arrancarle gritos de la raíz a las sienes.

    Me convertí entonces en la lava ardiente
    que navegaba ardiente y agitada por sus entrañas,
    viscosa y abrasiva, quemaba buscando una salida.

    Ella, al fin y al cabo, era mí tierra, siempre fértil, 
    siempre caprichosa, pidiéndome guerra.


    Pasajes muertos del ayer...


    Imagen obtenida de Internet




    Pasan suavemente las horas sobre mí,
    se recrean en cada molécula de mi ser,
    en cada gemido de desazón o dolor,
    haciéndolo a modo de requiebro o saludo.

    Se olvidan que una vez fueron mías y
    que las manejé  o usé a mi antojo,
    como se usan, una sola vez, las hojas del té.

    Ya no se me acercan para estimular
    mis idas y venidas. Frenéticas desbandadas,
    sobre las espaldas anchas de cada minuto,
    suspiros para algunos, para otros, años enteros.

    Pasan sin mirar, no me tocan, ni se paran a rozarme, 
    tampoco se detienen ni un segundo a sentir mi suspiro. 
    Aunque no es extraño, tampoco yo lo necesito o quiero.

    Corrí delante de ellas sin agotarme,
    hasta que caí en la cuenta que no había más recorrido, 
    que ya había llegado al abismo.

    A ese abismo donde van las horas, 
    esas horas innombrables, pasajes muertos del ayer, 
    historias que se viven o se cuentan, 
    por desgracia, una sola vez.




    viernes, 11 de julio de 2014

    Con ella, y solo ella... viviré /resurgiré/


    Imagen obtenida de Internet



    Amable y poderosa /vive en una nube de poesía/.
    Gloria y fe de gigantesca hermosura /clave de sol/,
    orquesta viva de lujuria... /ella, mi musa/.
    Con ella, y solo ella... viviré /resurgiré/.

    Y me pienso resarcir de esta incesante amargura,
    cuando pueda deshacerme de su abrazo /con tus besos/, 
    dejaré entonces que te apoderes de mi boca
    y te adueñes, como ya lo hicieras antes /de mis labios/.

    Retornarás en mi la pasión, /desbordada de lujuria/
    y lubricando tus ganas con mis ansias,
    recreándome en darte y darme /placer con ternura/.
    Desbocado caballo, arrebatadora dulzura.

    Serás el colmado de un derrotado ser, de un amagado amante 
    /perdido antaño en su amargura/.
    Hoy aquí vibrará /el amante apasionado/ errante y a la vez risueño, 
    y tú serás el calmante de su sueño de felicidad, 
    haciéndote la dueña de su sed /y de su pecado/.




    jueves, 10 de julio de 2014

    Estrellas hoy en el cielo están escribiendo mi nombre

    Imagen obtenida de Internet



    Me pregunto tantas veces en qué debí fallar...
    que las respuestas, una tras otra y enlazadas, 
    no me dicen más que lo mismo una y otra vez, 
    que no soy más que lo que sembré. 

    Una historia que escribí en tierra seca,
    tierra resquebrajada en finas capas de hiel,
    recubiertas de pústulas, vivas y muertas a la vez, 
    lugar anodino donde alguna vez me resguardé de la fe.

    Hoy las estrellas en el cielo están escribiendo mi nombre, 
    casi sin brillo. Son las líneas blancas que me anuncian la muerte, 
    me lo gritan desde lo más profundo del cielo y a mí me causan dolor.

    Sé que me maldicen, que me desprecian con razón. 
    No las convenceré de lo contrario... ¿para qué? 
    Acallaré la vergüenza con un nuevo renuncio...
    Aquel que una vez escribí a fuego en mi pecho para después, 
    una vez muy dentro, incrustarlo profundamente en el corazón




    Soy un actor de un solo acto...

    Imagen obtenida de Internet

    Me adentré en la inhóspita mansedumbre
    buscando un consuelo a mi falta de alegría,
    creía que sería bueno hacerla mí compañera de fatigas... 
    ¡toda una maldita osadía mía!

    Se adentró entonces tan profundamente en mi sangre que, 
    me inoculó su veneno hasta el fondo haciéndose dueña de mis sueños, 
    actos y hasta logró hacerse ama de mis fantasías.

    ¡Hoy maldigo el día que la cobijé! cuando sin pensar, 
    la estreché en mis brazos sin arredrarme... 
    aunque hoy maldiga la hora en la que me derrumbé en pedazos a sus pies.

    Porque yo soy un actor de un solo acto, 
    escribiente de una historia sin diálogos,
    un callado protagonista de una serie de comedia 
    a la que no se le añadió un final feliz.




    domingo, 6 de julio de 2014

    Quiero escapar...


    Imagen obtenida de Internet



    Quiero escapar...
    huir de esta angustia,
    ésta inquina y locura
    que habita dolorosa mi ser.

    Quiero desaparecer...
    envolverme de hastío y de indiferencia
    para que mi huida no les duela,
    no les haga daño ni les haga perder la fe.

    Quiero dejar de sentir...
    embarcarme en un duelo,
    en una batalla a muerte
    aunque sepa que hace años la perdí.

    Quiero velar mi propio entierro,
    echar tierra sobre mi cuerpo, palada a palada,
    y ver cómo desaparece mi cobardía,
    mi falta de fe, de hombría ¡mis miedos!

    Ver cómo mi fosa se queda desierta,
    sin lápida que me mencione,
    nadie que me llore
    y nadie que acuda a despedirme.
    ni aún menos a recordarme...




    martes, 1 de julio de 2014

    ¡Volveré a vivir aunque me tenga que empujar!

    Imagen obtenida de Internet

    Estoy atrapado, soy un preso, sin prisión.
    Atado a unas ligaduras que son pura fantasía,
    heredera de una cabezonería mía, de 
    una lucha inexcusable por aprender a vivir.

    Existe un mundo irreal en mi cabeza,
    una ilógica e irracional manera de pensar,
    causada por mi inopia forma de actuar,
    carente de lógica e inmune a mi realidad.

    No entiendo ni atiendo a razones,
    por mucho que los buenos amigos
    me apoyen, aconsejen o animen,
    soy un inoperante, como un parásito intestinal.

    Aislado en mí mundo absurdo,
    creado por medio de mi pasividad.
    Trasiego sin rumbo por estos mundos de inopia,
    sin ánimo ni esperanza de hallar un buen final.

    No quiero acabar esta prosa sin dar las gracias
    a quienes tantos ánimos y apoyo me han dado.
    Gracias amigos míos pues gracias a vosotros...
    sé que pronto de vuelta y a esta vida... yo he de estar.

    A ellos, a mis hijos y a los que me aman de verdad,
    quiero este poema con cariño y afecto dedicar...
    sois mi fuerza, mi asidero ¡mi hogar!
    por esas razones y algunas otras más...
    ¡volveré a vivir aunque me tenga que empujar!