Translate

Twitter - Linkedin

  • TWITTER

    Instagram

    lunes, 10 de noviembre de 2014

    Entre dientes cantaba…

    Imagen gif obtenida de Internet





    Corrí como un loco cobarde alejándome de mi sueño, 
    Caminé a trechos desesperanzado, distante
    y cansado. Odiándome y a solo a unas milésimas
    de segundos de mi pasado. Entre dientes cantaba…


    “Mi vida, halagüeño,
    siempre exigiendo
    siempre olvidando.

    Como se mira a un
    pedigüeño,
    abarcando mis mentiras,
    sordo
    a todo lo que me fue
    regalado”.

    Y caí dando gritos desgarrados por el precipicio gibraltareño… 
    botando contra las rocas, dándome golpes y quedando roto y arañado.
    Fiel a mi sino, fui desangrado y erré como siempre, ¡equivocado!

    Falacias, disculpas y mentiras del ayer, en apenas un año, 
    fui sin querer misericordioso y pusilánime con mí hado.  
    Aquel que convirtiera en sombra vil
    al que antaño fuera lóbrego ser triste torturado.


    Sutil y orgulloso, hoy me mira y se sonríe,
    como buen aragüeño, y carga sin queja alguna
    y con prontitud a sus espaldas, mí arriendo.
    Pese a que se carcajea y se burla de este silencioso humano desahuciado, 
    enfermo en total desacuerdo.




    Oh, mi mariposa bella, tan tierna, linda y delicada como una rosa



    En el candor de la noche bella,
    cuando las estrellas son más luminosas,
    se distinguen, fieles y brillantes,
    tus ojos, azules y candorosos.

    ¡Oh, mi mariposa bella, tan tierna, 
    linda y delicada como una rosa!
    siempre mostrando su bella
    y luminosa sonrisa
    su lado más tierno y su pausada belleza.

    Enamoras con tu dulzura,
    sueltan a tu paso sus trinos los pájaros
    y emergen de la tierra, orgullosa a tu paso,
    las semillas germinadas de las rosas 
    más hermosas.

    Ya desde los cielos, el sol, en la mañana, 
    muestra, sin trazas de pudor, que te venera,
    y en la noche febril y ruborosa, la luna

    tras seguirte y tras tu paso… 
    ¡se esconde envidiosa!



    sábado, 8 de noviembre de 2014

    Tras las hojas del otoño




    Imagen obtenida de Internet





    No llores amor, no derrames lágrimas.
    No dejes que el dolor te ahogue
    ni que apriete o asfixie a tu corazón.
    Solo tú, linda flor, tienes el poder de cambiar
    toda la desesperación y el dolor,  por amor.

    ¿Me sientes cercano a tu corazón?
    Respiro y aliento contra tu pecho
    y agito en tu mente
    cada uno de mis pensamientos…

    Soy tu cuando me inhalas…
    y eres yo… cuando me exhalas.
    ¿No sientes ese leve rumor que te inflama,
    y esa susurrante melodía que
    a tu oído reclama un beso?

    Mi pecho pegado a tus senos se hace eco,
    se agitan como truenos que recorren millas
    tras las hojas del otoño,
    O tras los murmullos de ese invierno obsoleto.

    Me maravillas cuando suspiras con mi beso
    o me respondes con una dulce caricia
    sobre mi vello ya hirsuto, blanco y viejo.

    Aun así mi niña, mi dulce y adorada niña,
    somos la contra del viento seco,
    o la humedad de un amoroso beso,
    cuando al rendirnos los dos,
    nos despedimos frente al espejo.





    viernes, 7 de noviembre de 2014

    Hoy ella fue mujer…

    Imagen obtenida de Internet


    Me disuelvo lentamente
    por su cuerpo sensual,
    me diluyo entre sus senos
    sintiendo su calor
    como si estuviera dentro
    de un volcán.

    Me sostiene y pervierte
    y juega golosa y ardiente
    con mi carne entre sus manos,
    organizando con mis sentidos
    un concierto multifuncional.

    La arrebato y me arrebata
    y nos sembramos el uno al otro
    las simientes orgásmicas,
    los genes guerrilleros
    de lo oculto y de lo bello.
    Ensamblados y orquestados
    en una batalla campal.

    Suenan rítmicamente
    nuestros gemidos,
    suspirando y gimiendo,
    buscándonos los placeres ocultos
    y con el ansia muy loca
    por hacerlos visibles y oírlos gritar.

    Hoy ella fue mujer…
    y yo el hombre que la hizo gozar.
    Mañana quién sabe si de la simiente,
    será ella mujer
    o yo tan solo un hombre
    loco y embustero
    retozando lujurioso en su maizal.




    miércoles, 5 de noviembre de 2014

    Retrayendo a mi osada siempre caprichosa y holgada poesía

    Imagen obtenida de Internet


    Ardo en deseos de entrar en ti,
    poseer tu boca entrelazando tus labios
    haciéndome amo y señor de tu cuerpo
    y arrancándote gemidos ardientes con mis caricias.

    Me quemo y sufro al sentir tus caricias sobre mi cuerpo, 
    por esos besos húmedos dados a destiempo.
    Tal vez alguna vez soñados o imaginados por mí
    y que hoy pasaron a ser memoria... sin recuerdos.

    Sin tiempo…

    Acusado por la endeble asignatura de lo vano y miserable o incluso obsceno. 
    Sentimiento de la carne, lascivia pura y dura, 
    retrayendo a mi osada siempre caprichosa y holgada poesía.

    Vivo para la aquiescencia ilusoria y vacía de antojos.
    Errante caminar paso a paso sobre los andares cansinos de mi enojo, 
    Indisciplinada y torpe palabrería
    de un solitario engendro carcomido por la solitaria y miserable bigamia 
    de sus rebeldes e hieráticas letras.







    martes, 4 de noviembre de 2014

    Son ellos, los amantes, dos prófugos huyendo de sus destinos




    Dos cuerpos que se aman y viven en pleno éxtasis y júbilo, 
    dos seres que navegan como amantes sobre sus cuerpos, 
    que se abrazan con deseo y lujuria, se acarician, se llaman,
    besan y estimulan a la par dejándose llevar.

    Que disfrutan juntos y olvidados 
    de las desgracias del mundo. 
    Que se queman y arden en llamaradas 
    de deseo y libertad.

    Vibrantes y apasionados hacen emerger sus cuerpos 
    mientras yace el uno sobre el otro,
    en revoltijo placentero e inmersos en goces, 
    placeres y lujurias desatadas.

    Son ellos, los amantes, dos prófugos huyendo de sus destinos, 
    inmersos los dos en el pecado de la carne, 
    siendo tránsfugas del placer y la unión carnal.

    Dos destinos que se unieron, locos y salvajes 
    para gozar y que se fusionaron en orgasmos 
    y que gozaron libres de sus cuerpos y en libertad.





    lunes, 3 de noviembre de 2014

    Aúllo silencioso o lloro entre vahos de miseria y soledad


    Imagen obtenida de Internet


    Sentado en esta silla, muy a mi pesar, pienso y veo, 
    las razones misteriosas que tiene el corazón para obligarnos a mentirnos según nacemos y crecemos,
    mientras miramos, temblorosos, hacia un horizonte vertical.

    Reproches sin o con sentido ¿qué más nos da? 
    somos como ejes desengrasados que, chirrían
    según van andando, subiendo o bajando sin más.

    Quizás es que anhelamos nacer de nuevo para no volver a crecer jamás. Notas que, discordes, nos gritan o se entretienen en sonar, o tal vez son solo trémulos sonidos de las voces roncas nuestras al rezar.

    No lo sé. Desde la silla que me sustenta y soporta, 
    zigzagueo nervioso e intranquilo, aúllo silencioso, lloro, 
    o  me evado entre vahos de miseria y soledad.