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    viernes, 13 de septiembre de 2013

    Ella, en su mundo. Yo, en un universo hostil

    Pintura de Jose Gabriel Acuña: pintor y escultor colombiano




    Quién me iba a mí a decir que, a mis años,
    pudiera volver a sentir en mis carnes
    la llama incandescente del amor,
    tan esquivo y engañoso hasta entonces.

    Precisamente ahora cuando ya lo tenía asumido, olvidado, y enterrado para siempre,
    en el lugar más lúgubre y profundo de mi mente.

    La arena de la playa fue la principal testigo,
    el sol, las olas y la brisa marina,
    las culpables.
    Indefenso quedé ante su mirada,
    su candidez y su expresión de mujer experimentada.

    Pese a ello, quise escaparme a su embrujo,
    huir de esa insegura estampa cristalina,
    fiel promesa de horas incalculables de ilusiones y… falsas esperanzas.

    ¡Imposible, no pude huir!
    caí prisionero nada más abrazarla,
    su esclavo, al darle el primer beso,
    y su dueño, al fundirme en sus entrañas.

    Ahora somos un todo inmersos los dos en la profundidad de nuestros fantasmas,
    Ella, vive en su mundo, y yo, en el universo hostil de mis propias palabras.





    miércoles, 11 de septiembre de 2013

    Una estrella fugaz






    I


    No sé cómo empezar, me siento tan vacío… también tengo miedo, no sé, tal vez, ¿a existir? No sé ni lo que digo, pero quiero escribir, (cualquier cosa).


    Buscando, tal vez, que todo tenga algún sentido. Mi historia es extraña, unas veces me siento muy bien, como si fuese distinto a los demás, en otras… vacío.


    Siento un extraño y profundo vacío.
    Mi vida es una constante persecución hacia lo desconocido, mirando hacia la dirección que me marca el viento, llamadlo, si queréis, destino.
    .
    Soy incapaz de ir solo, ni siquiera salgo a su encuentro, solo, espero… paciente, sin nervios.

    II


    Sé que está ahí, en algún sitio, siempre está ahí, acechando, y sé que vendrá a buscarme.
    Otras veces me gustaría tener valor, no, valor no, decisión, eso es, decisión para ser yo quien salga a su encuentro y no él al mío.


    Pero no lo hallo, pero no porque no lo encuentre, sino, que en realidad no existe…
    ya lo he dicho, estoy vacío.


    Camino, taciturno, silencioso, y muchas veces, aunque grite, nadie escucha mis gritos. Total, son los silencios… estos silencios míos.


    Oh, me siento mal, o mejor, no me siento nada, soy como el borrón de un lápiz imaginario, en el que nadie sabe quién hizo el borrón y que sin embargo... todos en definitiva son culpables al no querer limpiarlo.


    Extraño… todo es muy extraño en mi vida, ni idea de para qué sigo vivo. A veces siento que nací por alguna extraña razón, para hacer algo grande…

    III




    Claro que esa impresión se me va pronto, en cuanto miro a mi alrededor y veo que estoy solo… y que sigo sin ser nadie.
    Sé que debería sentirme un tío con suerte, al fin y al cabo, casi lo logré todo en esta vida.


    Porque, ¿no dicen que si logras en ella, plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo, ya lo lograste todo?


    Pues yo, no solo escribí un libro, sino, cuatro, planté algunos árboles y encima tengo dos hijos maravillosos y divinos.


    Siendo así, ¿será verdad que es hasta posible que yo sea “algo”?
    Ay, qué mal me veo, soy tan perezoso y vago que hasta escribir me cuesta horrores y pensar lo que escribo mucho más…


    Ahora mismo estoy sintiendo que mi cabeza tan solo es una estrella fugaz en un planeta muerto y empobrecido.




    lunes, 9 de septiembre de 2013

    Sentimientos que marcharon hacia el olvido





    Estoy asfixiado por la nostalgia,
    sucesos que me dejaron impregnado,
    del perfume exquisito del amor
    y que ahora yacen adormecidos
    carentes de ilusión o de vida.

    Estos me golpean con sonido hueco
    las vertebras de la conciencia,
    pidiendo a la melancolía una nueva etapa,
    o tal vez una nueva, hermosa y vivificante  vida.

    Los roncos sonidos de mi pecho
    son gemidos que gritan y se conmueven,
    provocados por el llanto y las lágrimas
     que fluyen/;
    como agua sucia que brota silenciosa de mis entrañas.

    Se quebranta mi sentir mientras pienso,
    maldita la hora en que te amé… sin excusa,
    para perderme en tu veneno,
    aquel que me hizo quererte
    tanto como me hizo  odiarte.

    Sí, padezco la nostalgia de una pérdida,
    unos sentimientos que marcharon hacia el olvido,
    buscando la razón causante de esta herida

    que aún hoy sigue abierta… y supura.


    domingo, 8 de septiembre de 2013

    Algo que no reconozco como mío…


     


    Me vida se agota silenciosamente
    ya siento como se difumina en lejano fulgor
    los latidos débiles de este corazón helado y frío,
    que huye temeroso de mis miedos y vacíos.

    Esta agitación que inflama y hiere mi pecho
    es el bramido de un aliento desesperado y perdido,
    que busca entre mis vísceras un solo motivo,
    por el cual continuar luchando por seguir vivo.

    Duele tanto...
    que hasta las lágrimas que fluyen de mis ojos, silenciosas,
     gritan y se quejan de soledad;
    no quieren entender
    los suficientes motivos que ya tienen por los cuales luchar.

    Desde las entrañas de mi pecho, brama lo desconocido
    algo que no quiero reconocer como mío…
    me está pidiendo auxilio;
    es el orgullo… el mío, sí, humillado y vencido.



     





    miércoles, 4 de septiembre de 2013

    Como solo se aman los amantes


    Necesito amar... dejar que me amen hasta hartarse,
    para tomar de un cuerpo femenino hasta saciarme
    y que éste a su vez tome de mi hasta emborracharse.

    Vivir para quererte yo, tú, amándome;
    sin perder de vista lo importante, respetarse,
    nota exquisita, tu pecho, incendiándome
    elevándome hasta el cielo para al fin, deleitarse.

    Yo, en ti, amor, tú en mí... los dos enamorados,
    dejando que nos abracen las estrellas del cielo;
    sintiéndome tú,  ¡y yo quemándome en tu fuego!

    sobrevivir entre las cenizas de tu cuerpo,
    sintiendo el ulular del viento avivándo la llama;
    para volver a querernos... sintiéndonos vivos,
    amándonos, como solo se aman los amantes;

    con furia, fuerza, deseo, corazón 
    y el alma hasta deshilacharse.



    miércoles, 7 de agosto de 2013

    Encendiendo tu pasión y tu deseo

    Imagen obtenida de Internet


    Te admiro por entero mientras, mis manos,
    cincelan sobre tu piel, húmeda y cálida,
    los sonetos más sublimes y más verdaderos.


    Dejo que mis manos hablen por mí, mi boca, labios
    ¡mis manos! aunque no hay mucho más que decir,
    solo dejarnos llevar y, sentir...


    Me muevo sobre tu cuerpo, como lo haría una serpiente…
    en silencio, con sibilante siseo, para conseguir enervarte
    amor… encendiendo tu pasión y tu deseo.


    Siento como tus sentidos se adhieren y responden a los míos… 
    entonces es que nuestros alientos se convierten en volcán 
    y nuestras lenguas en lava ardiente bebiéndonos la vida.


    Ya nuestros cuerpos no responden,solo se guían por sacudidas… 
    descargas eléctricas que perforan,
    voltean y remueven nuestras vísceras enloquecidas.


    Me muerdes la boca, mis labios me haces sangrar…
    no siento dolor, ni percibo la sangre resbalar por la comisura de mis labios, 
    solo atisbo a distinguir una humedad caliente…
    la que hundida en tu cuerpo me hace gozar de tu eternidad.




    Maldiciendo y llorando a la vez

    Imagen obtenida de Internet


    Pocas veces pretendí,
    recorrer con la mirada
    cuantas cicatrices secas
    llevaba pegadas a la espalda.

    Heridas que un día dejé sangrar
    llevado por la pena y la rabia,
    que hirientes no me dejaban dormir
    queriendo ser dueñas de mi alma.

    Las miro por fin en mi espejo,
    las recorro una y otra vez doliente
    de sal, mugre y cien batallas que perdí.
    Sí, en el inmenso mar de mis dudas.


    Son mías, lo sé ¡no las rechazo!
    Por ellas estoy hoy aquí,
    maldiciendo y llorando a la vez.
    Viejo y duro como una roca de sal.




    domingo, 4 de agosto de 2013

    Me recreo tristemente en mis horas de soledad

    Imagen obtenida de Internet


    Es tanta la soledad infame…
    que maldigo lo necio de este castigo,
    y aunque me aislé para no culparme
    solo conseguí acallar de mí un suspiro.

    Necio de mí siempre mendigando
    y esperando que me llegue el labio
    sonriéndole al sueño
    o lamentando que no llegara ese beso.

    Me recreo tristemente en mis horas de soledad 
    intentando obviar los sonidos,
    aquellos que fueron en verdad
    la excusa culpable e inalterable de mis quejidos.

    Hoy aquí… mañana ¿quién lo sabe?
    doblegando estaré tal vez, al alma,
    o llorando por los rincones a raudales.

    Muero esperando tener la suerte
    que el dolor sea hondo, y a mi muerte,
    se vaya hasta el fondo...
    ¡y se hunda muy hondo en las profundidades!





    sábado, 3 de agosto de 2013

    Déjame seguir soñando

    Imagen obtenida de Internet


    Y la ilusión se convirtió en poesía
    y la malvada razón la poseyó.
    Hoy tan solo es una realidad más,
    no vuela, no ilusiona

    y apenas la empiezas a vislumbrar
    se desvanece como el humo,
    los sueños o el amor.

    Déjame por favor seguir soñando,
    puede que al despertar mi mañana
    sea otro o tal vez una nueva estrella

    alumbre mi destino y me guíe, más allá
    de donde luce o viste el sueño.
    Me recrearé no obstante, en dormir y soñar

    y dejaré que las horas, lentas pasen sobre mí.
    Quizás entonces ellas me acaricien,
    me besen o me amen, como yo te amé y te quise a ti.