Pudiera ser que un beso no sea la vida entera, cierto, sin embargo, somos capaces de pensar que sí y entregar corazón y alma a quien nos lo de. Después, dejémonos llevar y que el tiempo nos abrace con su tic, tac.
domingo, 28 de enero de 2018
viernes, 26 de enero de 2018
jueves, 25 de enero de 2018
¡No, no estamos locos!
Imagen obtenida de Internet
Te invito a
quererme,
tú, eres mi
vicio
y yo soy la
carne...
que te entra
lento y perezoso.
Fuego
caprichoso,
beso que te
quema
y que te
consuela
con orgasmos
caprichosos.
Deshielo
profundo...
dentro de tus
entrañas,
con la furia que
me posee, ciega,
con la pasión
de un loco.
Arde en mí el
deseo de tu carne
por beberte y
amarte dichoso,
a la vez que
jadeante y amoroso.
Tus gritos, los
míos,
dos al
unísono...
gimiendo y
gritando
¡no, no estamos locos!
domingo, 31 de diciembre de 2017
¡Feliz 15 cumpleaños, hijo mío!
Es extraño que después de componer
y escribir cientos de
poesías,
a la hora de componer una para ti, hijo mío…
no me salgan las palabras, mucho menos
los versos que la
compongan con buen tono
y con mejor entonación.
Nunca será porque no te ame, cielo mío…
al contrario, desde el mismo instante
en que te buscamos
tu madre y yo,
te amamos con toda nuestra alma y todo entero el corazón.
Veinte minutos pasan de las doce,
justamente las cero y veinte de la madrugada,
y tu cabeza asoma ya buscando la mañana.
Óliver, me produce tanta ternura recordar tu nacimiento,
veinte minutos después de medianoche y ya a 31 de diciembre.
La enfermera vino a buscarme y me llamó por mi nombre,
como
no podía ser de otra manera, acudí a la carrera,
torpe como yo solo.
Todo iba perfecto… hasta que vieron que no respirabas...
el
día entonces se puso lento, pesado y grisáceo,
mientras sonaban en mi cabeza
todas las alarmas.
Corrí hacía tu madre,
que gritaba asustada pidiendo verte...
La tranquilicé, los médicos y enfermeras
estaban todos volcados en hacerte de nuevo respirar…
Finalmente (gracias a su experiencia)
todo quedó en un susto,
y esa misma noche
todos hicimos un brindis, brindamos por ti, hijo mío,
y también
por el nuevo año 2002 que empezaba, como tú, a respirar.
Por esa razón hoy, día 31 de diciembre, mí alegría es doble,
has crecido fuerte y sano
y justo hoy cumples 15 maravillosos
años más
que me llenan de alegría y felicidad, por eso me pregunto
¿qué más puedo desear?
¡Feliz 15 cumpleaños, hijo mío,
que cada día te quiero y te amo mucho
más!!
viernes, 22 de diciembre de 2017
¡Felices fiestas navideñas 2017-8!
Hoy no hay mucho que celebrar,
aunque la navidad ya está aquí.
Demasiada tristeza y pena la acompañan,
por eso precisamente no invitan ni nos ayudan a sonreír.
La tristeza y congoja me avisa
que no soy feliz viviendo así,
en un mundo de egoísmo
donde impera el desprecio al vecino
y la ley de aquel que se cree
más que tú y te cercera la ilusión
de una patada en la esperanza y la fe.
Mas no quiero ser necio y olvidarme
que el cariño existe y la humanidad también.
Por eso esta tarjeta, para desearos felicidad
aunque en el mundo otros, no la disfrutarán.
¡FELICES FIESTAS NAVIDEÑAS AMIGOS
Y MEJOR INICIO DEL AÑO NUEVO 2018
A TODOS Y A TODAS!!
Sed felices… si podéis.
viernes, 3 de noviembre de 2017
Frases que jamás pronuncié
Imagen obtenida de Internet
Triste es la tristeza que dejo
acompañar por el vino,
sin permitirme la presencia de la huraña soledad.
Abrazado
a mi copa, bailando un vals con la tristeza.
Mientras me dejo embriagar por el
temple amargo del vino.
Asiento con la cabeza sin una sola sílaba,
dando fe y
razón a que se apodere de mí el olvido.
Frases que jamás pronuncié, ahora mis
carceleros,
viven pendientes de mí, sin cadenas,
el refranero.
La tristeza
mueve mi mano, el vino, el sentimiento...
mi cuerpo se mueve al compás del
vals,
se evade sin más,
tal vez buscando que la soledad le de en un beso, su
aliento.
Triste, solitario, olvidado del
talento, frustrado,
voy persiguiendo un sueño, un amago de felicidad o tal
vez...
reencontrarme con el vino ¡tras mi destierro!
lunes, 9 de octubre de 2017
Tú,hijo, ¡eres tu propio futuro!
Imagen obtenida de Internet
No,
hijo, la vida no es así,
es
más dura y desagradable.
¿Problemas
de amor? ¡Ciento uno
o
sean incluso, muchos más!
No
importa, ¡los solucionarás!
Eres
muy joven, casi un chaval,
el
tiempo para ti es ínfimo,
¡todos,
tú, los vas a superar!
Tal
vez por el camino llores
y
sueltes algunas lágrimas.
Pero, después de un suspiro,
volverás
a reír y gozar.
Camina
con la espalda erguida,
hijo
mío, mirando al frente,
¡tú
eres el futuro y nadie más!
domingo, 24 de septiembre de 2017
jueves, 18 de mayo de 2017
lunes, 24 de abril de 2017
Sueños por cumplir, pasiones por vivir...
Imagen obtenida de Internet
No
me pude resistir a probar sus labios,
sabían
a fruta fresca,
dulce
pero no melosa, aterciopelada,
pero
no fría...
Boca
cargada de sugerencias, de ternura,
sueños
por cumplir, pasiones por vivir...
y
un algo de dolor.
También
mucha soledad, la que mantuvo oculta
durante
años. No obstante,
se
abrió a mí como se abre el capullo de la rosa sin miedo,
a
la primavera, las margaritas ante el sol cuando amanece,
o
las ostras ante el polvo, al que convierte en perla,
abrazándolo
y envolviéndolo con su dureza.
Se
diluyó en mi ser, como el azúcar en el café,
cuando
mi boca se apoderó de sus labios,
mi
cuerpo se impregnó de su esencia y perfume,
y
se dejó guiar después por su maravillosa estela.
domingo, 23 de abril de 2017
La intuí, la percibí, la soñé, ¡fue toda mía!
Imagen obtenida de Internet
Me refugié en la ensoñación de los sentidos
y acabé mis días
reviviendo cuantas realidades
dejé atrás olvidadas en la siniestra buhardilla
de mis más odiadas pesadillas.
Por eso la dejé ir, libre y orgullosa.
Sus pasos fueron como
el silencioso aleteo de una mariposa.
No se despidió ni yo me volví al dejar de
sentir su aliento.
Mi corazón bajó su ritmo y mí pulso se estabilizó,
Pareció
intuir que ella, nunca volvería.
Como así fue, ella, la esperanza,
jamás volvió
a pretenderme ni volvió a acordarse de mí.
Y perdí el sueño… éste voló tras la estela del insomnio
y
olvidó para siempre que mí cuerpo fui su hogar
durante cincuenta y seis años.
Hasta
que me di cuenta que subsistir
fue por mí convertido en todo un arte.
Sobre
todo cuando supe que vivir
era todo un ejercicio de raciocinio.
Por esa misma razón vivimos hoy cargando
sobre los hombros los
errores que no supimos esquivar
y nos morimos cuando, pese a intentar evitarlo
ni una sola vez logramos saber acertar.
Aun así que no nos pueda la rabia.
Tampoco dejemos lo haga la
desilusión.
Somos paisajes que el tiempo desdibuja
y la tormenta arrastra hasta
aparecer
diluidos en la orilla de la desolación.
Porque no existe peor batalla
que la que te haces a ti mismo, ni existe nada más triste
que perder una guerra
que jamás llegaste a comenzar.
No obstante, nunca olvides que la vida es más divertida
si al
viajar llevas al amor como único pasajero de compañero.
Ni dejes de recordar
que, el arte es la ciencia de aquel
que sabe expresarse con el alma y sabe amar
con la fuerza del corazón.
Así y todo me empeñé y quise recorrer tan rápido
el universo
de los sentidos que,
superada la velocidad de la luz: me lo pasé de largo.
Esa es la razón principal que tengo a la hora
de pensar tanto
en la proximidad de la muerte,
porque, en definitiva,
es como negarse uno a sí
mismo el derecho
a disfrutar de lo que nos queda de vida.
Qué inútil me parece todo cuando siento que la razón
no es
suficiente para atrapar a la felicidad entre los dedos. Mea culpa.
Quise aproximarme tanto al precipicio
que cuando quise darme
cuenta; formaba ya parte de su paisaje.
Así fue que me dejé mecer arropado por su cuerpo
y, atrapado
entre sus brazos, su boca jugosa se adueñó de mis sentidos
y sentí como su
lengua arrancaba las ansias de mis labios hambrientos,
en forma y fondo, de hondos
y placenteros gemidos.
Era experta, toda una profesional del amor.
Sabía cómo hacerme
gozar, mi piel ardía como una llama furiosa
y se dejaba poseer con mucha
pasión.
Y así fue que de tanto sentirla pegada a mí piel y a mi cuerpo,
Sentí que la vida volvía de nuevo a mí ser.
ESCUCHAR EN LA VOZ DEL AUTOR: La intuí, la percibí, la soñé, ¡fue toda mía!
Imagen obtenida de Internet
Me refugié en la ensoñación de los sentidos
y acabé mis días
reviviendo cuantas realidades
dejé atrás olvidadas en la siniestra buhardilla
de mis más odiadas pesadillas.
Por eso la dejé ir, libre y orgullosa.
Sus pasos fueron como
el silencioso aleteo de una mariposa.
No se despidió ni yo me volví al dejar de
sentir su aliento.
Mi corazón bajó su ritmo y mí pulso se estabilizó,
Pareció
intuir que ella, nunca volvería.
Como así fue, ella, la esperanza,
jamás volvió
a pretenderme ni volvió a acordarse de mí.
Y perdí el sueño… éste voló tras la estela del insomnio
y
olvidó para siempre que mí cuerpo fui su hogar
durante cincuenta y seis años.
Hasta
que me di cuenta que subsistir
fue por mí convertido en todo un arte.
Sobre
todo cuando supe que vivir
era todo un ejercicio de raciocinio.
Por esa misma razón vivimos hoy cargando
sobre los hombros los
errores que no supimos esquivar
y nos morimos cuando, pese a intentar evitarlo
ni una sola vez logramos saber acertar.
Aun así que no nos pueda la rabia.
Tampoco dejemos lo haga la
desilusión.
Somos paisajes que el tiempo desdibuja
y la tormenta arrastra hasta
aparecer
diluidos en la orilla de la desolación.
Porque no existe peor batalla
que la que te haces a ti mismo, ni existe nada más triste
que perder una guerra
que jamás llegaste a comenzar.
No obstante, nunca olvides que la vida es más divertida
si al
viajar llevas al amor como único pasajero de compañero.
Ni dejes de recordar
que, el arte es la ciencia de aquel
que sabe expresarse con el alma y sabe amar
con la fuerza del corazón.
Así y todo me empeñé y quise recorrer tan rápido
el universo
de los sentidos que,
superada la velocidad de la luz: me lo pasé de largo.
Esa es la razón principal que tengo a la hora
de pensar tanto
en la proximidad de la muerte,
porque, en definitiva,
es como negarse uno a sí
mismo el derecho
a disfrutar de lo que nos queda de vida.
Qué inútil me parece todo cuando siento que la razón
no es
suficiente para atrapar a la felicidad entre los dedos. Mea culpa.
Quise aproximarme tanto al precipicio
que cuando quise darme
cuenta; formaba ya parte de su paisaje.
Así fue que me dejé mecer arropado por su cuerpo
y, atrapado
entre sus brazos, su boca jugosa se adueñó de mis sentidos
y sentí como su
lengua arrancaba las ansias de mis labios hambrientos,
en forma y fondo, de hondos
y placenteros gemidos.
Era experta, toda una profesional del amor.
Sabía cómo hacerme
gozar, mi piel ardía como una llama furiosa
y se dejaba poseer con mucha
pasión.
Y así fue que de tanto sentirla pegada a mí piel y a mi cuerpo,
Sentí que la vida volvía de nuevo a mí ser.
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