lunes, 29 de febrero de 2016

Mis momentos finales

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Me miro por última
vez en el espejo
y acaricio los últimos
segundos que me quedan.

Nuestras miradas se cruzan
y yo los agasajo
con el roce tembloroso
de mis pensamientos.

Mientras dejo
que me invadan y penetren,
descansando un solo instante
sobre mi piel…

Despues… corro torpemente
hacia esa la luz brillante
que me llama emocionada
y por ella me dejo al fin… envolver.




viernes, 26 de febrero de 2016

Ella vive su amor sin dobleces

Imagen obtenida de Internet



Bajo la atenta mirada de mi enamorada,
persigo cual ingrato confesor la gracia impuesta 
y sin origen de aquel que nos brindó la vida y a la vez, dolor.

Mi enamorada, mujer grácil y confesa,
virtuosa y bien amada, 
lúcida hasta perderse tras la estrella, 
estrella luminosa y brillante de su perseguidor.

Me mira, me sonríe y es grata y halagüeña
su tierna y dulce mirada, 
desprovista de rencor o resquemor.

Ella vive su amor sin dobleces, 
castigada en parte, por su condición inequívoca 
de mujer madura y con las espaldas sobrecargadas.
Lesión dolosa sin duda de cuánto ella, me amó.







martes, 23 de febrero de 2016

En mi alma guardo, tan solo… amor



Recuerdo una cantinela triste de vodevil,
ella decía claramente qué era el amor,
una masa unicelular, un simple átomo,
que se adueñaba burlona del corazón.


“Tengo el alma desierta
Culpa del desamor,
Historia por mi inventada
Cuál tristeza de mi dolor…
Tú fuiste mi único amado,
Rey y príncipe de mi salvación…
Hoy te fuiste de mi cansado,
En mi alma guardo tan solo… amor”.


Ay, cantinela que de su boca
Rugía salvaje como un león,
Miseria andante mis ojos…
Llorando siempre al escuchar
De nuevo su canción….


“Tengo el alma desierta
Culpa del desamor,
Historia por mi inventada
Cual tristeza de mi dolor…
Tú fuiste mi único amado,
Rey y príncipe de mi salvación…
Hoy te fuiste de mi cansado,
En mi alma guardo, tan solo… amor”.

lunes, 22 de febrero de 2016

Me pregunto qué se siente al ser feliz...




Me pregunto qué se siente al ser feliz...
qué al tener una vida intensa y dulce,
una plácida existencia lúdica,
cargada de emociones y esperanzas...

Me pregunto a qué o a quién le debo esta
inmensa tristeza, esta desazón,
este agónico dolor, sufrimiento...
un grado encima de lo soportable.

Me pregunto por cosas que se han ido,
esas sensaciones y sentimientos 
que se marcharon y jamás volvieron.

Me pregunto... sin encontrar respuestas,
vacíos absolutos que denigran
lo vivido y que, por no saber, perdí.


jueves, 18 de febrero de 2016

Se va… se va sí, sola y olvidada de que un día con ella viví



Se me fue la juventud en absurdos desencuentros,
cuerpos que amé se dejaron arañar por notas sin talento,
por melodías que escuchamos y que disfrutaron otros antes que yo…
noches repletas de bailables en salas repletas de inactivos.

Fui absuelto de una culpabilidad esquiva, traviesa e impávida,
dejándome abrazar y atesorar por luces que campaban absurdas,
temblando  sobre cuerpos femeninos llameantes,
extenuados de tanto gozarse, de tanto amarse.

Allá que la veo alejarse, a ella, mi juventud, sola, como un lastre,
tal vez negándose el reconocer que fue, antes de perderse, amante.
Una joya, reflectante, casi tanto como nimia y efímera pues, pese adorarla,
se va… se va sí, sola y olvidada de que un día con ella viví.



martes, 16 de febrero de 2016

Que pare el mundo de dar vueltas, me bajo en la próxima estación


Con mucho dolor, no me creo lo que está sucediendo en el mundo
Tanto horror… ¿nos volvimos todos locos? ¿a qué estamos jugando?
Me reconcome toda esta maldad, dispersa en oleadas de inhumanidad,
Leyes que transgreden, físicas y profundas, 
las heridas a ellos infringidas, mortales sin remisión.

Tempestad de sentimientos y emociones que navegan sin dar explicación
Sobre un arco de amargo desencanto, tristeza, desesperación y dolor…
Millones de personas, de seres humanos, arrojados sin compasión al vacío,
Fuera de toda compasión, de sentimientos; igual da que sea niño, hombre, mujer…
 
¡Dios… cuanto dolor veo en sus rostros, y cuanta y amarga es su desesperación…!
¿Qué nos está ocurriendo y en qué demonios nos hemos convertido?
Cualquier motivo nos sirve para buscar una excusa y culparlos de enajenación,
A ellos… justamente los que sufren, los que mueren de frío, desamparados, por odio y dolor.

Que pare el mundo de dar vueltas,  me bajo en la próxima estación.



jueves, 4 de febrero de 2016

Hacer el amor es ¡estar vivo!

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Rabiosamente... te beso muy encendido,
a la vez que te fundo a mí y te acaricio intensamente.
Tu cuerpo, quema y arde tan ardorosamente como el mío
y ya los dos cuerpos, fundidos uno al otro
lanzan destellos que estallan y se abrazan con delirio.

Nuestros primeros gritos se convierten en gemidos.
Se susurran intensamente nuestras bocas,
mientras nuestras lenguas pelean enlazadas, 
juguetean excitadas mezclando gozosas sus fluidos.

Nosotros mientras tanto nos movemos al unísono 
buscando las mismas sensaciones y expuestos con pasión a los mismos peligros, 
caer sumidos en los brazos del deseo
o morir felices y satisfechos entre placeres consentidos.




miércoles, 3 de febrero de 2016

Lágrimas para el olvido


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Te pensé… y al minuto siguiente, te perdí.
Horas más tarde vi tu borrosa figura,
corrías calle abajo sola e ignorándome.
Lloré silencioso como un niño sin su madre.

Caminé calle abajo ebrio y buscándote.
Fueron horas vacías al no poder encontrarte 
y un peso infame llevo a cuesta sobre mi espalda; 
el dolor, la angustia, desazón y desesperanza.

Sentimientos que se funden y atan y a la vez se rechazan. 
Rencores de cuerpos que se abrazan y aman.  
El suplicio del hombre, absurdo y sin alma.

Te pensé y quise tanto… y ahondé
y te busqué tan profundo en mis entrañas...
que por años que viva, sé que jamás te encontraré
Seré el eco roto de un suspiro, el de mí ayer.






En tu boca, mi sexo, mustio y descansado…


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Al albor de la noche, tengo mis ojos cerrados 
y, a ella, la percibo silenciosa y oscura,
y a mi cuerpo afiebrado lo siento arder
y gemir pegado a su hermosura.

Creo que la miro y dejo que mi mente 
vuele libre en pos de su fantasía.
Mis manos dejo que arruguen sus sábanas
para así lograr que se deslicen 
suavemente por debajo de su cintura…

Sus senos se mueven tenues 
y compasados al ritmo suave de su respiración.
Alzo la vista, y el ver sus ojos cerrados 
me provocan una dulce y tierna emoción…

Sus labios permanecen entreabiertos 
y dos finas líneas, apenas desdibujadas,
hacen que se flagele mi mente y explote
mi cuerpo en ardorosa quemazón.

Mi mano izquierda baja ya por la curva de su ombligo 
hasta hollar, quemado de pasión,
el cofre que guarda su preciado tesoro.

Una vez hallado, mi boca se apodera golosa de la fruta 
que nace de su nacimiento
y que da el dulce néctar de la que beberé 
hasta que ella sacie su sed de amor
y yo logre calmar mis ansias de ti.

Me noto y te siento, exultante, 
estamos los dos eufóricos y nuestros cuerpos arden
y se agitan ya sin control.
Estoy al límite, entre el velo silencioso
y taciturno de mi deseo… y tú.

Abro al fin los ojos, aún me siento agitado,
te busco y te encuentro entre mis muslos, 
en tu boca, mi sexo, mustio y descansado…




martes, 2 de febrero de 2016

Donde una vez te robé un beso


 
Imagen obtenida de Internet


Me voy para no hundirte… y que vuelvas a flotar 
en ese aluvión de nubes y estrellas
donde antes de conocerme, volabas y soñabas… 
recuérdame desde esa misma lejanía donde una vez te robé un beso.

Me voy, silencioso y taciturno, 
cansado de odiarme y de aguantarme. 
No llores… tal vez no me vaya para siempre… 
aunque tú, es posible que no vuelvas a verme ni a tenerme.

Cansado estoy de esperar a que el destino hable 
o calle para siempre,
y desde este maldito rincón donde me evado de lo absurdo, 
contemplo una y mil veces cómo el dolor te abraza, 

te distorsiona y acampa en tu corazón 
¡maldito y sin escrúpulos! 
en ese gran corazón que tienes que ya ni abarcas.

No llores… no permitas que nadie más vea tus lágrimas, 
aunque sea dura tu angustia al verme partir, 
piensa amor, que la mía no será menos que la tuya.

Pero… sí, lo hago por ti. Respira profundo 
y deja que el mundo te invada de nuevo con sonrisas. 
Expulsa ahora que puedes tu rabia y con mucha más fuerza, 
aléjate de lo que un día compartí contigo
convirtiendo tu vida en un suplicio…

Deja de llorar, por favor…  deja libre a tu corazón, 
a tu alma  y que vuelva a ellos la ilusión 
y sean junto a ti de nuevo felices.