miércoles, 3 de febrero de 2016

Lágrimas para el olvido


 Imagen obtenida de Internet

Te pensé… y al minuto siguiente, te perdí.
Horas más tarde vi tu borrosa figura,
corrías calle abajo sola e ignorándome.
Lloré silencioso como un niño sin su madre.

Caminé calle abajo ebrio y buscándote.
Fueron horas vacías al no poder encontrarte 
y un peso infame llevo a cuesta sobre mi espalda; 
el dolor, la angustia, desazón y desesperanza.

Sentimientos que se funden y atan y a la vez se rechazan. 
Rencores de cuerpos que se abrazan y aman.  
El suplicio del hombre, absurdo y sin alma.

Te pensé y quise tanto… y ahondé
y te busqué tan profundo en mis entrañas...
que por años que viva, sé que jamás te encontraré
Seré el eco roto de un suspiro, el de mí ayer.