martes, 29 de mayo de 2012

Si me quisiste... bésame y después, déjame perecer

Imagen obtenida de Internet

No me culpes por besar  la aurora... 
ella hoy es mí mañana y tú, eres solo una quimera. 
Te busqué demasiadas veces… 
pero tú te desvaneciste como humo olvidándote de mí.

Si en las leyes de la vida hoy,  soy tu obra, 
también seré yo mañana el herrero que forjará tus sueños, 
como también el feroz guardián que cubra y guarde para sí tu memoria.

Si una vez me quisiste... bésame ahora y después, 
déjame perecer en la humedad de tu boca, para volver a renacer
sabiendo que solo a ti, mi amor evocará mañana.

Alégrate mujer sabiendo que sigo aquí velando por tus sueños 
y qué jamás me iré sin antes hacerte saber que,


si un ladrón fui de tu querer, de mí corazón dejé de ser su dueño 
hace muchos años, ¡para regalártelo solo a ti!


lunes, 28 de mayo de 2012

Qué horrible compañía es la soledad, pese a merecerla





Entre gritos de desesperanza,
la corteza de este cuerpo,
se cuartea y despedaza,
muriendo el cuerpo…
agonizando el alma.

No puedo evitar el lanzarme al abismo,
estoy en el pico más alto,
donde  se diluye la fe
y  brota absurdo, el carámbano del suicidio.

Me pesa el pasar del tiempo
y no vale evadirse ni ocultarse,
por esa razón, con resentimiento, me esfuerzo.
Mas es inútil… ¡no para su tic, tac... el tiempo!

Errante y sin fe, caminé con la cabeza baja.
Mis ansias de amor y de ternura,
en el fondo de una cacerola, sucia y oxidada,
mustia y resquebrajada de no ser usada.

Cargadas al fin, mis espaldas,
de llanto y desatino, por ególatra.
De ello soy culpable, lo sé y lo admito
 y aún así… qué horrible compañía es la soledad,

pese a  merecerla.




sábado, 26 de mayo de 2012

Morir... queriendo, amando de nuevo otra vez




Este profundo abismo que quiero salvar,
quisiera hacerlo con bríos nuevos
y no dejar que sin amor, mi alma se me muera.
Morir... queriendo, amando de nuevo otra vez.

Profunda soledad es mi vida,
este vacío inerte… que duele y quiebra.
Vivir sin amor, o sin amar,
vivir la vida en franca muerte,
es cohabitar en una lúgubre existencia.

Volver  amar…
¿Podría se la razón de mi existir?
Amar por amar... sin buscar razones,
porque, si amando puedo de nuevo llegar a vivir…
¡vivir de nuevo! y hacer vivir a mi corazón...
¿produzco a alguien algún mal?

Si el amar no fuese razón fecunda
quisiera entones por siempre... dormir.
Pues, bien sé que en el mundo,
 la  mentira abunda y dirán:
 ¡pobre... durmiendo ha llegado a su fin!

Si un día el amor me llegara a abandonar
"Fugitivos pensamientos me dibujan en trazos",
Si el amor me dejase por tanto de amar,
¡Señor...!
 ¿serás tú, quien me ame por siempre en tus brazos?





En alas de la gloria



En alas de la gloria,
volaba orgullosa
el alma que, encendida,
retozaba envuelta en desdenes
y entre  sabores agrios y altaneros.

Prejuzgaba al viento que
movía sus alas de casquivano hielo...
Hierro sin fundir,
así era su corazón frío
como un tempano de hielo,
siempre presto a huir;
del amor o de un te quiero...


Hoy vuela ostentosa
henchida de orgullo su pecho
elegante, diáfana... ¡infame!
escarpa en la mano afilada para herir,
con la saña de su lengua vil,
a quien no la ensalce o la alabe
su gracia y belleza gentil...

En el sueño
donde a bien se tiene distraer al durmiente,
viven aquellos según las reglas de aquel que,
sin decir mentira... miente,
prejuzga, ensalza o adula,

confundiendo dones con... la usura.


Relajada y triste frente a la ventana



Hojas de azul fueron sus noches,
de verde esperanza fueron sus mañanas.
La joven, mira y ve pasar el día… 
relajada y triste, frente a la ventana.

Recuerda  lo que fue su ayer...
al  desnudar su corazón,
sus entrañas fueron castigadas
por una odiada violación…
violaron sus carnes… ¡y su alma!

Hoy, asiste y contempla su funeral
relajada y triste frente a la ventana.
Su ataúd llevan a hombros,
hermanos, primos y amigos,
sus padres, detrás… la van llorando.

Lloran  y se lastiman pensando,
si ellos en algún momento
su muerte hubieran podido evitar.
Las lágrimas asoman a su rostro,
no puede ya la chiquilla, el dolor
de sus padres aguantar.

Una luz la deslumbra y deja de llorar...
la llaman…

¡no debe a Dios hacer esperar!




martes, 22 de mayo de 2012

¡Con la sangre de mis venas!




Dices que te vas…
y en mi pecho se instala una flor,
de tallos cargados de espinas
clavados en el fondo del alma mía.

Dorado reflujo de mis venas
surten cobardes al grito de;
¡yo estoy afuera!
y lloro… ¡y grito!

Y me odio…
por llevarlo todo escrito
en mi frente….

¡y con la sangre de mis venas!


martes, 15 de mayo de 2012

De veneno me envició el orgullo



De un largo viaje,
la soledad afligida,
paseaba sobre mis sueños
y de ellos  en silencio…
se  consumía.

Como desazón en plata,
brillaba su lágrima ante la mía,
obsoleta y vieja como,
 la  estatua del cesar
que se creyó Dios…

Entre sábanas de seda
y oropeles de nácar. 
Viajaba por  esos ríos
de cegueras y sueños
de  amores necios y baldíos
que  se sustentaban,
en una mísera lágrima.

De veneno me envició el orgullo
y de su sangre, pura soledad, bebí,
acariciado tras una dulce entrega…

la que sin duda un día… me merecí.




domingo, 13 de mayo de 2012

Y me fui sin verte… rumbo a tu universo

Imagen obtenida de Internet




Y me fui sin verte,
guardando mi pecado
donde los sentimientos
cambiaron de nombre
sin esperar a no quererte.

Me fui, esperando no volver.
Muy lejos... sobre la línea que
se pierde en la oscura meseta
de la memoria mal disimulada.

Me fui sin mirar atrás…
quizás por el miedo, muy humano,
de no saber perder con dignidad.

Pero, mi amor, nunca supe
que al marchar,
dirigía mis pasos rumbo hacia un universo
donde por muy lejos que huyera
¡tú siempre en él ibas a estar!




Mi alma, sin tiempo… languideció


Imagen obtenida de Internet



Al tiempo le eché en cara
lo rápido que pasaba para mi
y cómo se me iban las fuerzas
y las ganas de vivir.

Lo acusé de mal amigo y vividor,
y forcé la lejanía de un servidor,
retándolo a seguirme si se atrevía.

No lo hizo, y orgulloso,
sin darle más tiempo a la alegría,
me declaré en vencedor.

Sin darme cuenta que,
sin tiempo… a mis espaldas,
¿qué era entonces yo?
sino un paño usado,
acabado y sin honor…

Mi mente no crecía
mi cuerpo envejeció
y sin darme cuenta apenas
mi alma, sin tiempo… languideció.




miércoles, 9 de mayo de 2012

Quiero sentir que vivo dentro de tu mente





Quiero buscar ese deseo que vivía en mí
Cuando, en sueños, me dejaba llevar,
deseando que fueras tú la que me recibieras…
 para abrazarte con fuerza y fundirme de nuevo a ti.

Quisiera volver a dormirme agotado tras el esfuerzo y creer que todo me lo hiciste tú, rebosante y dichosa
por  el placer por los dos alcanzado.

Quiero sentir que vivo dentro de tu mente,
que soy parte de ti misma como  tú lo eres de la mía.

Quiero también revivir, a través de nuestros sueños,
y que vivamos los dos en un solo cuerpo,

con dos almas sí… la tuya y la mía.


Muriendo… una vez más


Imagen obtenida de Internet


Me alejé sintiéndome culpable
de ese silencio hediondo que me consumía
y de la soledad más cruel que me abrazaba y reía.
Aquella que se solazaba viéndome llorar 
y que era la cómplice bastarda que se jactaba
de dejarme profundamente herido el corazón.

Me uní por ello y sin pensarlo a la proximidad lacerante
de esta herida sangrante que desgarran las entrañas mías,
logrando con sus garras hacer aún más profunda mi herida.

Entre huecos, soledades y decepciones emplee parte de mi vida,  dándole la espalda y huyendo como un cobarde día tras día…  destruyendo al humano que llevaba dentro, matándolo.


Nunca logré hallar refugio a mi desolación, 
ni al abandono que sufrió la herida pudriéndose. 
Tan profunda y tan honda era, que encontrar la salida fue imposible  y me desangró por dentro… 
muriendo una vez más.