martes, 29 de mayo de 2012

Si me quisiste... bésame y después, déjame perecer

Imagen obtenida de Internet

No me culpes por besar  la aurora... 
ella hoy es mí mañana y tú, eres solo una quimera. 
Te busqué demasiadas veces… 
pero tú te desvaneciste como humo olvidándote de mí.

Si en las leyes de la vida hoy,  soy tu obra, 
también seré yo mañana el herrero que forjará tus sueños, 
como también el feroz guardián que cubra y guarde para sí tu memoria.

Si una vez me quisiste... bésame ahora y después, 
déjame perecer en la humedad de tu boca, para volver a renacer
sabiendo que solo a ti, mi amor evocará mañana.

Alégrate mujer sabiendo que sigo aquí velando por tus sueños 
y qué jamás me iré sin antes hacerte saber que,


si un ladrón fui de tu querer, de mí corazón dejé de ser su dueño 
hace muchos años, ¡para regalártelo solo a ti!