martes, 28 de junio de 2016

Ella, mi abnegada, querida y loca obsesión



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La besé con la dulzura
que me daba el deseo,
y la ame con la salvaje calentura
que me proporcionaba la pasión.

La devoré a besos,
con hambre, con lujuria,
y con todo el amor
que latía desbocado en mi corazón
cuando con ansias
y devoción la llevaba al cielo.

Las estrellas fueron
mudas testigos de cómo mi carne
circundaba sus entrañas
satisfaciendo sus ganas

y dejando que la locura
habitara ella sola su incertidumbre,
recibiendo suspirando
mis caricias sobre su cuerpo,
siendo ella mi abnegada,
querida y loca obsesión.






domingo, 26 de junio de 2016

La pesadilla de lo incierto

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Jamás me recuperé, caí hacia un abismo ingrato 
y me hundí sin remedio en la pesadilla de un futuro incierto.  ¿Fue una casualidad que resurgiera como vomitado de entre una maraña de pensamientos postreros?

Tal vez sí, o quizás no, Pero, eso no es lo peor, 
lo inhumano son estas malditas cadenas, 
gruesas y oxidadas que me sujetan de las extremidades.

Aunque son peores las que me atan el alma 
y me devoran el cuerpo con sus obscenidades.
Nunca me recuperé, lo que sí hice 
fue aislarme tras un refugio de vanidades.

Tal vez esperando una voz que, como a Lázaro, 
dijera; «levántate y anda» ¡iluso soñador! 
¡Maldito perezoso! escondido en versos 
y cubierto por los goterones de tinta negra 
en letras huecas como borrones.

¡Maldita la hediondez de tus pesadillas, 
tu olor a rancio y a fracasos! 
A la eterna humillación de querer ser generoso y humano, 
me quedé a tientas, agazapado

y  esperando una evolución que, 
no por mucho desearla, conseguí que se sucediera. 
Allí estaba ella, negra y oscura, abierta a mi dolor, 
cerrada a mi felicidad y dándole de hostias a mis quimeras.




viernes, 24 de junio de 2016

Juguemos y bebamos nuestros orgasmos

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Jugamos los dos, excitados 
y enardecidos al juego de las caricias, 
nos damos besos ardientes y en profundidad, 
y nos recreamos uniendo nuestras manos 
y nuestros cuerpos, 
amándonos con pasión y mucha vehemencia.

Ardemos el uno en la otra, 
la una en el otro,
fundiendo nuestra soledad. 
Dos cuerpos candentes olvidados en el delirio, 
incendiados de la autoestima que da la pasión.

Prófugos que huyen juntos 
esquivando a la memoria 
o incendiarios ansiosos de vivir, 
amar y gozar en libertad.

Gritos roncos mezclados con saliva 
en distintas bocas a la par, 
requiebros y chasquidos de dos cuerpos 
que se desean, se aman y agitan estremecidos,

con la necesidad de no querer soltarse jamás.
Besos y gemidos que se ahogan suspirando,
atrapados por noches de lujuria por hoyar.

La calma que precede a una batalla,
una guerra de pasión y sexo por iniciar.
Susurros, llantos y gemidos, 
de dos seres que, excitados, se besan sin cesar,
mordiéndose los labios e intercambiando sus fluidos 
sin dejarse un solo instante de amar.




jueves, 23 de junio de 2016

Hoy tengo ganas de dejarme llevar por la tristeza…


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Hoy tengo ganas de dejarme llevar por la tristeza, 
que las lágrimas rueden libres, 
me inunden la cara y golpeen el suelo 
hasta que formen un charco sucio bajo mis pies.

Quiero revolcarme en mi angustia 
llorando y agarrado a mi dolor.
Hasta conseguir liberar el aliento
que antaño ahogaba mi pecho. 
Que se agite dolorido en el aire 
hasta estallar en un arcoíris de amor
misericordia y libertad.

Hoy no quiero disimular ¡no quiero! 
estoy triste y cansado de fingir...
Me arde la sangre en las venas y el dolor, 
la desolación y la vergüenza que siento
 por esta lucha  a la que asisto, pasivo,
se me hace ya inaguantable.

Estoy desesperado…  la soledad se apoderó de mí ser 
y me abrazó con su pena.
Quiero acabar cuanto antes con este sufrimiento. 
No sin antes darle paz a este cuerpo y descanso  a este espíritu que,
un día, ilusionado, me habitó…

Quiero que se aleje y me contemple desde la distancia,  
tal vez entonces encuentre a otro cuerpo mucho más fuerte y valiente 
de lo que nunca he sido yo.






martes, 21 de junio de 2016

Labios que saben a tiempos futuros

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Me sabe a gloria quererte de veras,
y decirte, suave al oído, "amor,
eres el alma de las primaveras.
Y la pureza orgánica del clamor

es siembra y es verdor cuando suspiras
y a mi piel y entrañas besas con pasión.
Sí, amor, para igualarte a la diosa Juventas,
que fue la letal juventud de un goce abrasador.

Posees labios que saben a tiempos futuros,
y son los tuyos, cuando se unen apasionados a los míos 
y mis sentidos arden y enloquecen besando los tuyos.

Todo sucede cuando suspiras, 
y gimes en besos que queman mi labio 
cuando juegas con mi boca 
y tus besos rompen como olas enfurecidas 
en mis labios, cuando besas caprichosa 
y rabiosa los míos encendidos.





CRUEL DESILUSIÓN



 

No dejes que mi ausencia
cause una vez más en ti
una fatal ilusión
que te lleve a caballo,

de la cruel desilusión...
esquiva suerte aquella,
causa ciega del dolor;
cimentada en la pasión.

No pienses en mí, morí...
aquella misma tarde
en la que te conocí.

Fue besarte y... me perdí;
el limbo de los necios,
tus labios fueron mi fin.


martes, 14 de junio de 2016

Desgarro y sudores nutren mi naturaleza frágil y gris




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No existe peor desgracia que la desolación
ni mayor desventura para un ser humano
que perder a ese niño que todos llevamos dentro,
tras luchar contra ello y perder también la ilusión.

¿Por qué he tenido que perderlo yo? 
No hallo respuesta y me siento infame, 
porque la astilla que desgarra mi pecho 

y desangra mi razón, 
me la clavé yo mismo hace años 
y entró hasta lo más hondo y profundo de mi corazón.

Ahora, el desgarro y sudor 
son los que nutren mi naturaleza frágil y gris. 
Sonrisas que regalé, hoy son solo carátulas del ayer. 
Mientras mi piel, oscura y cetrina, se me resiste a morir.


Lejano se escucha ya el débil eco de mi corazón senil, 
ardiente late en mi pecho mientras, 
me angustio y me grito horrorizado 
previendo su fatal desenlace infeliz.


jueves, 9 de junio de 2016

Te busco, te deseo, te amo!



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Esa bella fragancia que inhalo y que emana de tu piel,
veneno que me diste a beber obligándome a amarte.
A poseerte de manera salvaje bebiendo de tu miel,
aunque acabé llorando, humillado de amor, por desearte.

Me deslicé excitado, lentamente, sobre ti como un infiel,
buscando ansioso el sabroso manjar que me escondiste
donde nada nace sin un caudal inmenso de aguamiel.
Foso profundo, carnoso, que para tu disfrute, me abriste.

Fuiste cegada por tus deseos, por tu pasión enloquecida,
queriendo vivir la apasionada aventura a través de mi cuerpo,
el mismo al que una despreciaste negándole darle tu vida.

Tantos años te sufrí en secreto, llevando una herida,
hecho un guiñapo, deseando que me abrazaras estremecida sufrimiento, 
por ti, querida, tan deseada y amada a un tiempo.