domingo, 22 de febrero de 2015

Hermosa entre los alelíes e hinojos



 Imagen obtenida de Internet



La asirá del talle y ella lo mirará a los ojos,
como lo hace la mariposa a la aurora al morir la tarde,
volando ligera hacia los pétalos rojos de la amapola
donde esperará feliz a que el macho la fecunde.

Hermosa, entre los alelíes, girasoles e hinojos, 
se dejará medrar y poseer hasta arder entre sus brazos, fiel, 
como la leña seca entre las llamas, 
donde se dejará abrasar pegada a su cuerpo y a su llama, 
convirtiendo ambos en cenizas su pasión.

Extasiados y enamorados, los dos amantes,
caminarán bailando y riendo, abrazados, allende
hacia el lugar donde vivirán felices, inmersos los dos en vino, 
embriagados de amor, los dos amantes afiebrados.

Llegando a la cúspide de sus insaciables apetitos 
viven obcecados, dando jugo a sus pasiones desmedidas 
y a la loca incertidumbre de creer que, 
vivir enamorados y con el sexo satisfecho, 
nunca les hará olvidar que son jóvenes 
ni perderán el grato recuerdo de lo disfrutado  y gozado.