viernes, 20 de febrero de 2015

La amé al instante


 

Acaricié su cara dulcemente,
ella, amorosamente  y voluble
con su corazón ahíto y latente,
se dejó tocar vivaz y adorable.

La amé al instante, tan dulce y silente,
que al rozar sus labios  de boca amable,
probé el dulce néctar de fruta noble,
volviéndome loco de cuerpo y mente.

Sí, ella fue vivaz, capaz y amable,
rosa perfumada, amor potente;
mezcla de rubí o amapola  admirable.

Hada viva, de pasión y baluarte
de enormes ojos y labio besable.

Labio de miel, boca dulce adorable.