lunes, 10 de noviembre de 2014

Entre dientes cantaba…

Imagen gif obtenida de Internet





Corrí como un loco cobarde alejándome de mi sueño, 
Caminé a trechos desesperanzado, distante
y cansado. Odiándome y a solo a unas milésimas
de segundos de mi pasado. Entre dientes cantaba…


“Mi vida, halagüeño,
siempre exigiendo
siempre olvidando.

Como se mira a un
pedigüeño,
abarcando mis mentiras,
sordo
a todo lo que me fue
regalado”.

Y caí dando gritos desgarrados por el precipicio gibraltareño… 
botando contra las rocas, dándome golpes y quedando roto y arañado.
Fiel a mi sino, fui desangrado y erré como siempre, ¡equivocado!

Falacias, disculpas y mentiras del ayer, en apenas un año, 
fui sin querer misericordioso y pusilánime con mí hado.  
Aquel que convirtiera en sombra vil
al que antaño fuera lóbrego ser triste torturado.


Sutil y orgulloso, hoy me mira y se sonríe,
como buen aragüeño, y carga sin queja alguna
y con prontitud a sus espaldas, mí arriendo.
Pese a que se carcajea y se burla de este silencioso humano desahuciado, 
enfermo en total desacuerdo.