lunes, 10 de noviembre de 2014

Oh, mi mariposa bella, tan tierna, linda y delicada como una rosa



En el candor de la noche bella,
cuando las estrellas son más luminosas,
se distinguen, fieles y brillantes,
tus ojos, azules y candorosos.

¡Oh, mi mariposa bella, tan tierna, 
linda y delicada como una rosa!
siempre mostrando su bella
y luminosa sonrisa
su lado más tierno y su pausada belleza.

Enamoras con tu dulzura,
sueltan a tu paso sus trinos los pájaros
y emergen de la tierra, orgullosa a tu paso,
las semillas germinadas de las rosas 
más hermosas.

Ya desde los cielos, el sol, en la mañana, 
muestra, sin trazas de pudor, que te venera,
y en la noche febril y ruborosa, la luna

tras seguirte y tras tu paso… 
¡se esconde envidiosa!