martes, 11 de noviembre de 2014

Ojos dulces… labios rojo pasión

 
Imagen obtenida de Internet



Te adoré nada más mirar tus ojos
y sentir cómo me envenenaba la pasión.
Labios rojos que, siendo  mis antojos,
se convirtieron en mi fija obsesión.

Entre cristalino llanto y matojos
voy torpe, de rodillas y contrición,
tras quien tanto me amó, y de sus enojos,
fingiendo siempre frío en su corazón.

Vivimos una vida entre cerrojos,
oscuro designio fueron la razón.
Lágrimas silenciosas mis despojos,
la fuerza de sus besos, mi perdición.

Aun así soy dueño de sus sonrojos,
de sus sueños, caricias y abrasión.
Ella es mi sumisa de labios rojos,
la sensual locura de mi frustración.

Así hoy  lucho por vivir en sus ojos,
en su lágrima húmeda y sus sonrojos,
en sus entrañas, su llanto ¡en su pasión!