viernes, 21 de junio de 2013

La Luna… nació para ser Reina

 

En el cielo, una estrella vestida de blanco luminoso, me cuenta la historia de la luna. Me cuenta de manera clara y serena, su triste existencia. Ella, nació para ser Reina; su nacimiento fue una explosión de MADRE, donde el orgullo de PADRE, puso de acuerdo a toda la corte de dioses y "semidioses" celebrando una gran fiesta en honor de la futura Reina. Nadie contaba, «según me contó la estrella» que, MADRE, diera a luz en tan breve espacio de tiempo un nuevo HIJO, este varón. Al que, por su belleza azul pusieron de nombre; TIERRA. Desde entonces dicen que la bella luna enmudeció, se tornó tímida y melancólica y, me cuenta la estrella, algunas noches, se oculta y desaparece.
La miro curioso, ahora sé por qué la luna nos embelesa, apasiona y enamora... Ella, la luna, forma parte de nuestra fe, ilusiones y esperanzas.