jueves, 20 de junio de 2013

La ansío tanto y tantos son mis anhelos

Imagen obtenida de Internet


Me quema la impaciencia, mi pensamiento se vuelve loco, 
está desequilibrado por quererla, ¡desearla!
No aguanto la espera, ansío verla y tenerla entre mis brazos, para sujetar sus latidos contra mi pecho enamorado.

Recrearme… jugando con esas dos cerezas que son sus labios  y beberme su aliento, para llevarla después hasta el éxtasis supremo de mis deseos, 
pulsando cada fibra o terminación nerviosa de su ser.

La ansío tanto y tantos son mis anhelos, 
que me arde la piel y el pensamiento, pensándola, 
mientras mi cuerpo juega a desearla y hace rugir a mis entrañas, que están enloquecidas y ansiosas por poder soltar mi lava ardiente.


Luego de consumirla... y consumirme a mi vez 
dejándola a ella sin aliento y a nuestros cuerpos, 
temblando de deseos satisfechos, azorados y agotados.