sábado, 27 de octubre de 2012

Ven a mí, niña de mis sueños hermosos

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Te besaré al atardecer
cuando mis labios busquen ansiosos
tus lágrimas… y en ellas me ahogaré
para después renacer en tu alma.

Superaré las embravecidas aguas
de tú océano, las rocas y aristas afiladas
de tus curvilíneas entrañas,
para poder yacer después en el acompasado
latir de tu corazón,
y allí me esperaré hasta que crezca tu amor
dejando atrás  tu mañana desolada.

No me esperaré a que seques tus lágrimas
te abrazaré desde dentro y me imbuiré en tu ayer…
descalzando despacio todo cuanto ayer,
te hiriera o lastimara.

Ven a mí, niña de mis sueños hermosos,
ven, no esperes a mañana,
soy el adiós, la ilusión y los sueños,

de tantas y tantas tristezas tuyas y desesperanzas.




domingo, 21 de octubre de 2012

Te extraño… aunque mi mente me engañe




Desapareces de mi vida
 como el otoño deja paso al invierno.
Como la oscuridad deja paso a la luz del día.
Y cuando vuelves…
te crees que solo soy un objeto
que una vez utilizado… se tira.

No, no es echártelo en cara…
me gusta cuando me usas,
me obligas, me tiras.
me haces tuyo, y tú eres mía…
no habrá dudas, el amor, tendrá la culpa.

Te extraño… aunque mi mente me engañe,
aunque en la vida… todo sea una mentira.
¿Qué más da…? si al cabo…

todo será según los ojos que nos miran.


sábado, 20 de octubre de 2012

Tú y yo, mi lamento, la luz, una guía… ¡mi sufrimiento!

Imagen obtenida de Internet


Quisiera llorar sobre la alfombra poblada de tu isla, 
aquella en la que un día dejaste que reposara mi cuerpo, 
sacudidas de enérgicas sensaciones
me hicieron vibrar sobre ella... todo el tiempo.

Tu isla… ¡tú aliento! y esa sensación de goce
de nuestros cuerpos fueron la causa y el orgullo
para seguirnos amando y queriendo.

Lejos los dos… un universo en medio,
una historia, un solo pensamiento.
Tú y yo, mi lamento,
la luz, una guía… ¡mi sufrimiento!

No seré capaz, no, y lo siento…
a ti  que te siento tan adentro…
Mas no hay apenas tiempo,
soy como la vela desplegada…
¡Siempre azotada por el viento!


No te miento, no puedo…
no finjo… no sé hacerlo.
¿Qué no te amo…?
¿qué sabes tú lo que yo siento?
soy poeta…
y sé lo que estoy diciendo.

Bebo de tu sufrimiento,
lo hago mío, no sabes cuánto…
No dejo de escuchar tus suspiros
allá a lo lejos…
son tuyos, no me engaño;
estás sufriendo…

Y te amo, no lo dudes más,
la vida me arrastra,
no a contracorriente,
me dejo llevar, soy cobarde…

lo siento.



¡Desde entonces que la estoy llorando!

Imagen obtenida de Internet

Me voy… terribles son las horas de espera
entre lágrimas broncas y de suplicios innecesarios. 
Cargada enérgicamente sobre mi espalda, la culpa,
me reclama el pago de la deuda.

¡Ah, miserable, iluso!
¿Te creías que lo tenía olvidado?
pastabas como una vaca gorda,
su pasto seco, sin habértelo ganado…

Pobre de mí…
ni mi espíritu me pertenece,
pues hui como un cobarde durante horas…
¿Qué fui infame? ¡Sí! por eso yo
¡Aún la extraño!

Reconozco que al envejecer conmigo,
sus recuerdos me hacen daño…
amada mía… ¡mi aurora! 
aquella que me dio los mejores años de su vida.

Nada es igual ya en las horas postreras
a mi desencanto… la busco, sí, ¿cómo no? ¡era mía!
solo mía… ¡Dios…! ¿Por qué me la arrebataste tan pronto? 
era mi vida y…
¡desde entonces que la estoy llorando!





domingo, 14 de octubre de 2012

Te pienso tanto y te sueño... como te vivo, te siento, te amo…



No se puede expresar de otra manera,
aunque yo quisiera… ser original,
no decir con las mismas palabras,
letras… sonidos ¡Cuánto te amo!

¿Se puede decir, "te extraño",
sin mencionar, te perdí..?
decir sin repetir, cuánto te echo de menos…
sin mencionar, nunca te vi...

Solo soy una frase… algo intangible,
incluso que no signifique lo mismo para ti…
no, no quiero repetirme, sin embargo…
me repito tantas veces lo mismo, ¿por qué sigo aquí?

¿Por qué en vez de acercarme,
cada vez estoy más lejos de ti…?
me repito una y mil veces,
como las guerras estúpidas,
o las idiotas peleas de enamorados.

Te pienso tanto y te sueño...
como te vivo, te siento, te amo…
repetido todo, hasta la saciedad,

nada nuevo, nada original... Te extraño.



sábado, 13 de octubre de 2012

Despojos de pulcritud, insuflada a base de estiércol y cieno





Hoy voy a regresar a mi mundo,
aquel de donde no debí huir jamás.
fue todo un bonito sueño…
¡que no lo volveré a soñar jamás!

Quise... sí,
vivir fuera de mis posibilidades,
equivocando el rumbo…
¿o tal vez, solo lo desorienté?
¡quién lo sabe!

Ya volví, no me escaparé más…
vuelvo herido, magullado,
y con el alma hecha jirones;
¿qué les hice para darme de patadas;
hasta que les salieron llagas?

No os preocupéis,
no volveré a usurpar
el trono que no me pertenece,
allá os lo dejo, Limpio,
seco  “y sin polvo”.

¿Acaso no me lo distéis así vosotros,
cuadrilla de perros,
 que les ladráis a la luna…?
solo sois despojos de pulcritud,
insuflada a base de estiércol y cieno.

¿Qué no lo veis, “dignos”?
¡basureros de lo ajeno!
¡no! cómo vais a verlo
si solo os miráis,
 ¡vuestro propio ombligo!



viernes, 12 de octubre de 2012

Sublime ensoñación cuando, despierto, la sueño



Mis ojos ya no se sorprenden,
callan, sí, tanto que duele su silencio,
mas no me importa, sé lo que me dicen.

Eres la hermosura, mi sueño más preciado,
sin ella no camino, ni quiero ir a ningún lado;
 ¡dios, cuánto la amo!

¡Calla corazón! lo sé… está muy lejos,
y mis manos no pueden alcanzarla.
El Dolor sangrante fluye sin parar
de una herida en mi pecho abierto, dolorido y sediento.

Se me descuadra la memoria de solo pensarla,
tal y como la pienso… desnuda, cálida en su cama,
esperándome insinuante y excitada...
como la carne roja que late sin control para gozarla.

Sublime ensoñación cuando, despierto, la sueño,
estoy con ella, besando su vientre niveo;
me adhiero a su imagen, la domino,
más nunca la consigo… ¡tan lejos de ella queda mi sino!

Calla corazón, demasiado sé que no me escucha,
que tampoco me ve… ni siquiera sabe que existo,

sin embargo… me ama y vive, cómo no, ¡dentro de mi sueño!




jueves, 11 de octubre de 2012

Seguiré aquí, llorando… sin esperanzas

Imagen obtenida de Internet




Y fuimos, del ayer, lo que nos perdimos,
sombras de un “hoy” que nunca tuvimos.
El adiós odiado, aquel que zozobró por ir subidos
a un barco construido de papel,  y luchando
por no perecer ahogados o desaparecidos.

«Soy la estela de la luz».
Dijiste un día, al besar mi foto.
Yo sentí la tibieza de tus labios,
y bebí de tus lágrimas mientras las besaba.

Cruel despertar el mío, al comprender;
somos sueños del ayer,
aquel que no conseguimos despiertos ni dormidos.

Mi corazón comienza a latir deprisa,
parece decirme;
«te esperaré en la última esquina del mundo,
allí, al final del camino recorrido».

Quizás me veas llorar como un crío, cansado de mí sino, 
hasta puede ser que te usurpe, con valiente descaro, 
fingiendo los cánticos de tu risa, ésa sí,
la que yo amé con tanta ansia y prisa.

Verás entonces cómo se evade de tus ojos la risa,
la que tanto veneré, para después desvanecerse
silenciosa en la nada infinita de tu sonrisa.
Y yo seguiré aquí, llorando sin esperanza tu ausencia.

Entonces que ya no estarás…
lo asumiré con la pluma de mi alma
que entonará “el mea culpa”
escribiendo sus mejores versos,
sobre mis sienes agrietadas y marchitas.