sábado, 27 de octubre de 2012

Ven a mí, niña de mis sueños hermosos

Imagen obtenida de Internet


Te besaré al atardecer
cuando mis labios busquen ansiosos
tus lágrimas… y en ellas me ahogaré
para después renacer en tu alma.

Superaré las embravecidas aguas
de tú océano, las rocas y aristas afiladas
de tus curvilíneas entrañas,
para poder yacer después en el acompasado
latir de tu corazón,
y allí me esperaré hasta que crezca tu amor
dejando atrás  tu mañana desolada.

No me esperaré a que seques tus lágrimas
te abrazaré desde dentro y me imbuiré en tu ayer…
descalzando despacio todo cuanto ayer,
te hiriera o lastimara.

Ven a mí, niña de mis sueños hermosos,
ven, no esperes a mañana,
soy el adiós, la ilusión y los sueños,

de tantas y tantas tristezas tuyas y desesperanzas.