sábado, 20 de octubre de 2012

Tú y yo, mi lamento, la luz, una guía… ¡mi sufrimiento!

Imagen obtenida de Internet


Quisiera llorar sobre la alfombra poblada de tu isla, 
aquella en la que un día dejaste que reposara mi cuerpo, 
sacudidas de enérgicas sensaciones
me hicieron vibrar sobre ella... todo el tiempo.

Tu isla… ¡tú aliento! y esa sensación de goce
de nuestros cuerpos fueron la causa y el orgullo
para seguirnos amando y queriendo.

Lejos los dos… un universo en medio,
una historia, un solo pensamiento.
Tú y yo, mi lamento,
la luz, una guía… ¡mi sufrimiento!

No seré capaz, no, y lo siento…
a ti  que te siento tan adentro…
Mas no hay apenas tiempo,
soy como la vela desplegada…
¡Siempre azotada por el viento!


No te miento, no puedo…
no finjo… no sé hacerlo.
¿Qué no te amo…?
¿qué sabes tú lo que yo siento?
soy poeta…
y sé lo que estoy diciendo.

Bebo de tu sufrimiento,
lo hago mío, no sabes cuánto…
No dejo de escuchar tus suspiros
allá a lo lejos…
son tuyos, no me engaño;
estás sufriendo…

Y te amo, no lo dudes más,
la vida me arrastra,
no a contracorriente,
me dejo llevar, soy cobarde…

lo siento.