sábado, 28 de abril de 2012

Mi bella dama, de rosas; flores de alelíes y azaleas

 Imagen obtenida de Internet


Desperté con el olor a tu cuerpo,
de encina verde y romero.
De aquellas tempestuosas tardes
dónde no hicimos más que querernos.

Bajo la sombra de encinares
y arropados por hojas de romero,
se escucharon nuestras voces…
en agitadas tardes de gemidos y jadeos.

Mis besos te preñaban de salvia
y se ahogaban en tu boca,
apresando entre mis dientes
tu lengua de rosada grana.

Allá sobre el prado de tu vientre
sembré de sueños y dulzura
a mi bella dama de rosas
flores de alelíes y azaleas.

Néctar con sabor a frutas,
de tu cuerpo bebí hasta embriagarme…

quedando borracho y dormido 
¡soñando que me seguías amando y conmigo!