viernes, 27 de abril de 2012

Ya pararon las auroras, y de soltar su aroma, las rosas

Imagen obtenida de Internet


Y me fui… sin sueños,
para perderme entre las sombras
y volar sobre el abismo,
de estos locos sueños de poesía,
hasta lograr acariciar
el silencioso murmullo de mi alma.

Quiero ilusionarme,
aunque sea en desdichada armonía,
conjugando tu nombre
y sentir esa presencia (aunque tardía)
de vivir contigo el despertar a la vida.

Sonido de tu boca
escucharé en mi mente,
y es mi pensamiento al caminar,
siempre en lucha loca
pidiendo más y más...
buscando ese sendero que me impida soñar.

Me voy ciego y hasta sordo
de no querer escuchar…
sombrío como la noche,
¡silencioso en el caminar!

Ya pararon las auroras,
y de soltar su aroma, las rosas.
Hasta pararon de llorar las amapolas
al verme sollozando al pasar…

Me fui… ya me he ido,
dando traspiés y con mis ojos sin ver.
Y este dolor amargo…
rompiendo mi quebranto
¡siempre al amanecer!