viernes, 29 de enero de 2016

Amantes ardientes e indomables

Imagen obtenida de Internet



No me detengas, soy la palabra viva, 
la inseparable verborrea de la verdad.
Sentimientos latentes y ansiosos en busca constante 
de un corazón a quien amar.
Viento del sur, cálido, 
húmedo y adulador para tus oídos enamorados.

No lo consigo, ella está sujeta mi piel desnuda, 
acaricia mi pecho peludo y danza para mí… 
sus movimientos son lentos y aprovecha cada vaivén 
para rozarse e incendiarme la piel.

Dios... ¡lo consigue! Me enerva, 
me subyuga ¡me enloquece! 
Parte de mi carne se erige en poder 
y se bate orgullosa entre sus muslos 
de diosa terrenal, impúdica y osada.

Ahora danzamos los dos con una simetría perfecta, 
en línea recta, partidos los dos en dos mitades, 
que se nutren y alimentan de coraje.

Dos sexos que se funden en un abismo profundo, 
rebelde e indomable...
Palabras y letras que conforman en surcos, 
dos mundos, el terrenal, de pureza de dudosa procedencia 
o el espiritual... que es el de amantes ardientes e indomables.