sábado, 28 de noviembre de 2015

Grita con desesperación mi alma desgarrada

Imagen obtenida de Internet



Grita con desesperación mi alma desgarrada.
Se desgañita pidiendo una explicación,
una razón del por qué vive o subsiste,
si solo pide descanso ante tanto horror.

Ella lo sabe bien, lo errado e inútil de su grito 
porque sabe bien que no tiene voz, que nadie la escuchará, 
acaso piensa que vive pese a todo, en un sueño, 
con la mezcla salobre de desesperanza, humillación y dolor…

Yo, desde este arco difuso donde me divido,
comprendo su desespero y el desgarro de sus vísceras… 
es la compañera leal y serena de mis pesadillas, 
fiel amante de mi desesperación,
de mi ansiedad y despedida.


Ella grita por mí, pese a su silencio, vacío e inerte, 
o su desafinado grito, que nunca será escuchado, 
que jamás será apreciado, adherida cómo está su piel a la mía… 
la misma que vestimos de fiesta para fingir 
que una vez vivimos y nos quisimos.