viernes, 15 de mayo de 2015

Se conmueve, suspira, gime, se agita y concede


 
La veo feliz, se desnuda y se acuesta sonriente,
me anima a hacer lo mismo, mi cuerpo se rinde y cede.
La abrazo, aprieto contra mi hombría, ella ardiente,
se conmueve, suspira, gime, se agita y concede.

Nuestros sudores se confunden a contracorriente,
bajan por nuestros cuerpos y pieles y los transgrede,
los convierte en río de lava y en bosque, la mente.

Dos enloquecidos, dos salvajes, idos adrede.
Cuerpos juntos y abrazados apasionadamente,
en la lujuria viciada y desatada que excede
en mucho mi capacidad máxima de quererte.

Amor de locos que se atraen y buscan, cobarde:
intentando hallar la forma de que no les afecte
por su entorno, siempre sucio, que nunca retrocede.