domingo, 24 de mayo de 2015

Besos, aire, susurros... ¡orgasmos!



Imagen obtenida de Internet

Sus ojos brillan encendidos como perlas cristalinas, los míos son brasas ardientes al mirarla con calentura y deseo, con ansias de poseerla y hacerla mía. Aproximo mi masculinidad fusionando mi excitación a su cuerpo incandescente, la beso apasionado... mientras sus labios se apoderan de los míos y su lengua me enlaza y convierten así la mía en arcilla.


Recorro con mi lengua sus líneas divinas y me aposento en su mundo de Barbarella, dejándome la piel y el alma incrustadas en sus endorfinas mientras ella me modela y da forma a voluntad. ¡Mi dueña, aun sin cadenas!, con su melena rizada al viento, sus besos, su aliento al gemir y el susurrar de sus jadeos inhalados por mis costillas.


Soy un velero en sus manos, el llanto que me avasalla,
la libido que besa al labio, la carne y penas fundidas a mis entrañas, satisfechas las ansias, ahítas y saciadas de orgasmos en ella.