miércoles, 7 de enero de 2015

Quemarte el labio con pasión y fundirnos juntos los dos



Me pudiste vida mía,
me asestaste la última,
esa puñalada al alma,
fue culpa de mi poesía.

Recibí con alegría
ese alegre canto al alba,
tuyo mis suspiros alma
fuiste, mi alma solitaria.

Llenaste a besos mis labios
y calmaste mi esperanza
siendo fuerte tu destreza
y arrogante tus halagos.

Versos compuse a tu trenza,
para vestirles de amargos
placeres y dulces nardos,
siempre unido a tu esperanza

y esa esperanza, tus labios,
los mismos que me besaron
cuando me decías adiós
y mis brazos te abarcaron

para prender tus agobios,
quemarte el labio con pasión
y fundirnos juntos los dos,

siendo uno solo el corazón.