jueves, 8 de enero de 2015

El vicio de mis sentidos






No quiero hablar, mis sentidos me ahogan,
soy ahora un eslogan de refresco,
un simple anuncio de champú bajarán
para quitarme el sueño del grotesco

mundo banal y obviarme del qué dirán,
para enfrentarme a mí mismo en un cerco,
amor enloquecido que enfrentarán
a dios y me harán ser un leño seco,

a punto de arder, pensando en lo que harán
los que me amaron como quijotesco
quijote, sin Sancho o Julieta, lloran

por cuantos quisimos, sean Montesco
o fueran romeos, y nos odiarán,
por morir en un sueño frenético.