martes, 16 de septiembre de 2014

Bastión de inconformes murales

Imagen gif obtenida de Internet

De qué poco sirve el misterio si,
al mirar hacia atrás, recuperamos su fiel reflejo 
causando la tristeza de aquel
que solo gime y se retuerce
entre sabores y aromas de su propia miseria.

¿Cuándo funciona la profundidad del alma?
Si al final es el suplicio que obtiene el necio
cuando, al alba, le da por asomar su nariz por la ventana 
y se la destroza con la persiana enrollable...

¿Cuál es entonces su "genialidad"?
Certero puede parecer su dueño empuñando la pluma, 
mientras que el ratero sobrevive
de lo que roba o persigue, perdiendo por los bolsillos 
lo que obtiene en el camino.

Bastión de inconformes murales donde aisló 
una vez su humanidad vistiéndola de cordura cuando 
lo que realmente quería vender era su inconfundible y apestosa locura.