lunes, 11 de agosto de 2014

Beberé de la pasión más endiablada

Imagen obtenida de Internet


Camino hacia al alba
buscando ese nuevo amanecer
que pueda satisfacer
mi tremenda angustia vital.

Recorreré los sonidos,
las calles y el gentío,
prudente forma de no herirme
ni tampoco hacerme sangrar.

Acariciaré con mis sentidos
cada hueco o lugar
donde la única sorpresa será
no vomitar... soledad.

Me apoyaré en mis sueños
haciendo del dormir
una plácida señal (o marca) de no existir
para no tener jamás miedo a morir.

Compondré odas a la vida,
a la muerte o a sus formas humanas,
reteniendo siempre en mi pensamiento
que no soy nada...


Beberé de la pasión más endiablada
para luego perderme... gimiendo y llorando,
desgarrada a trozos mi alma.

Locura indeleble en la mente,
en el corazón una piedra que quiere ser nada más 
una víscera latente 
latiendo en carne caliente y llena de humanidad.