viernes, 25 de julio de 2014

¡No te vayas, quédate, también yo... te buscaba!

Imagen obtenida en Internet

Me voy buscando el aire, la caricia del centeno,
 del trigo o de las rosas primaverales.
Me voy buscando el sosiego de los atardeceres,
del sibilino despertar de las aves de paso en las mañanas 
o la hosca y juguetona lechuza
 en la noche cuando el sol se pone.

Me voy... me voy buscando el ocaso, 
el abismo intempestivo de lo ordinario, "la vida" eso 
(que parece un juego) pero que aun así, me duele...

Me voy sí, a sembrar otra cosa  que no sean fracasos,
esas malas semillas
 que nadie quiere pero que crecen entre los mortales
como la mala hierba y nunca mueren...

Me voy... y pese a repetírmelo mil veces,
sigo aquí, buscando tal vez quien me observe,
me  retenga en su pecho y me diga...

¡No te vayas y  quédate, también yo... te buscaba!