jueves, 3 de abril de 2014

Nunca te pude volver a besar ni quise hacerlo…




Nunca te pude mirar a los ojos después de aquello,
El alma se me desgarró a girones y perdí de vista el mundo.
Tan cruel para mí fue el verte pegada a otro cuerpo que no era el mío
Y besando a otros labios de tan distinto sabor,
tan diferentes de los míos…

Caí en una espiran de negaciones,
contradicciones enfermizas de una mente dañada,
Un eje cruel de formas abruptas y afiladas,
rodando y rodando… sin decir ni una palabra.

El suelo perdió su forma y me hundí en su barro hediondo,
dejando marcada para siempre la huella de por dónde pisé.

Nunca te pude volver a besar ni quise hacerlo…
me embarqué en un velero en un mar enfurecido,
sin guía, sin dueño… y por la corriente de sus aguas;
me alejé de la mujer que me había destrozado
y que me había hecho mucho daño, sin mirar atrás y sin prisas,
tampoco tuve jamás deseos… de volver.