martes, 11 de marzo de 2014

Mí carne, mientras tanto… te seguirá amando

Imagen obtenida de Internet


Ven, amor y léeme aquellos versos que te escribí. 
Quiero oír como suenan leídos de tus labios y por tu voz. 
Necesito sentir la susurrante melodía de tu dulce entonación
y emocionarme mientras acaricio tu piel de seda y miel.

Mientras exploro lentamente y gozando con cada caricia 
y con cada excitante punto erógeno de tu sexualidad. 
Para así gozarte entera con cada jadeo o gemido tuyo 
mientras me perviertes con tu sensual voz y tu cuerpo.

Quiero sentir tu proximidad y que me recibas ansiosa 
mientras me abres tus muslos 
ofreciéndome tu fruta prohibida y dejando

que mis manos se agarren con fuerza a tus caderas 
y que sea mi lengua la que te haga tartamudear, 
llorar y gritar de placer.

Lee, amor, léeme verso a verso aquellos poemas que te escribí  y desnuda tú mi alma mientras te sigo yo desnudando el cuerpo.
Mí carne, mientras tanto… te seguirá amando.