sábado, 4 de mayo de 2013

Del amor hui desorientado y confundido

Imagen obtenida de Internet


Qué corta es la ruta la del sentimiento
y que gran osadía enarbola por bandera el corazón.
Pedirnos tanto sacrificio, para después
olvidarnos sin más, sin otra pena ni dolor.

Del amor hui desorientado y confundido,
con la mirada perdida y angustiada,
nublado por las lágrimas el cristalino.

Mi rostro, ennegrecido de culpa, se asemejaba
a la cara de un niño chico,
lloroso, mocoso y perdido.

Hacía mucho tiempo que mis pasos
equivocaron la ruta
y ya era demasiado tarde
para forzar la marcha y volver atrás.

Ya se me habían escapado las ganas
y no me veía con fuerzas
ni con ilusiones suficientes para volver a empezar.

Mi mente no paraba de culparse
y me decía lo inútil que había sido,
¡cobarde también!

Ella siempre supo que no mentía
ni exagerada, me conocía muy bien,
¡sabía que decía una gran verdad!