martes, 30 de abril de 2013

Murió de dolor y tristeza en su corazón




Imagen obtenida de Internet

Envolvió en pañuelos de colores sus lágrimas de desolación.
A sus ilusiones puso un marco de poesía 
y se apropió de las canciones del dolor, 
aquellas de otros autores que hizo suyas.

Se alejó del valle y de la fuente natural de donde bebía su riqueza,  para ir en pos de un sueño, su manantial de ilusiones y esperanzas, poca, 
las que aún conservaba en su sangre.

Floreció entonces la semilla, como una cruenta raíz venenosa, insertándose a fondo en su corazón,

quedando cegado y atormentado hasta quedar exhausto.



Allá quedó herido de muerte, dolorido, seco y estrujado. 
Fue pagado cruelmente su amor con una injusta traición.
 Ahí perdió del todo la fe… 

el hombre de la poesía, antaño feliz. 
Perdió sus sueños, la alegría y hasta la esperanza, 
(que aún vivía) se le resecó 
y murió de dolor y tristeza en su corazón.