viernes, 7 de septiembre de 2012

Sueños... sueños... sueños... ¡de felicidad!


Imagen obtenida de Internet


Recorrerán mis lágrimas su cuerpo,
y con ellas el dolor, me vencerá.
Besaré y beberé de su piel hasta saciar la sed
y su cuerpo, y mi cuerpo, lo agradecerán.

Sueños... sueños... sueños...

Hastiada la luna llena, me contempla,
y ve como se me enajena el alma,
al saber lo cerca que estuve de ella,
y que aun así, la olvidé y la dejé escapar.

Sabía de sobra que ni ella ni yo,
como sueño, lo podríamos disfrutar.
La realidad nos arrulla, y de nosotros,
ni hoy, ni el ayer volverá.

Sueños... sueños... sueños...

Otra vez me tocará huir hacia ese bosque denso
y sórdido que es la soledad.
Sabiendo que buscamos entre las sombras
a esa figura de hombre o mujer soñada

que sepa cómo hacernos felices
y que logre traer a nuestras vidas la felicidad,
venciendo nuestros miedos
y nos haga de nuevo volver a soñar.


Sueños... sueños... sueños... ¡de felicidad!