martes, 21 de agosto de 2012

No es una disculpa, es solo querer una respuesta



No acierto a saber en qué fallé...
me había creído que todo podía haber sido nuestro,
y no. no es una disculpa, es solo querer una respuesta.

El tiempo me genera una angustia
y esa angustia se aposenta en mis entrañas,
me producen una herida y mucho daño…

Quería ser un "todo" para ser necesario en tu vida,
y no fui nada… solo, un estorbo.
Historias nuestras fueron del ayer dormidas al fin…
o quizás estaban ya muertas, sin querer.

Me atormenta una pregunta… ¿Quién de los dos sobró?
¿fueron mis deseos de ti? ¿mi alocada e irrefrenable pasión?
¿o fueron mis nulas cualidades,

la verdadera realidad de tu evasión?