lunes, 9 de abril de 2012

Besos tuyos sembraron sobre mi piel, la semilla del amor...




Llueve fuera...
gotas que golpean sobre los cristales del ventanal,
forman un vaho fino y trasparente en el cristal,
dónde, sin querer... empecé a dibujar, un tosco corazón.

Si supieras amor... cómo empezó a latir el mío... al pensarte,
Mi mente salió de mí ser y se alejó, rumbo al sur pues...
Sólo a ti te pertenecía.
Vacío y uniforme el latido del odio quedó... acompasado y tenue,
bombeando a mis entrañas la sangre de mis nostalgias.

Recostaba en las alas del sillón... mi cuerpo inerte,
esperando que mi mente te encontrara... y te trajera a verme.
Horas así o tal vez días... o segundos fueron nada mas... no lo sé, sólo sé que al volver mi mente a mí, tu risa sobresaltó mí espíritu y mi alma... ante tanta felicidad... se enmudeció.

Tus manos recorrieron mi cuerpo en mil caricias...
y esos besos tuyos sembraron sobre mi piel, la semilla del amor...
hasta me llevaron a soñar con esperanzas nuevas

a todo eso, mi amor... ¡mi mente me llevó!