sábado, 14 de abril de 2012

Mañanas que fueron del ayer, suspiros, me robaron sus atardeceres



Sueños que vinisteis a perturbar mi paz,
marchad y dejadme con mis quimeras,
que soy feliz así, olvidarme y no me busquéis más,
el tiempo será con el pasar de las horas el refugio para mi paz.

Caminaré sin rumbo… de guía harán mis pies,
seré fiel a mis anhelos, a nadie esperaré…
duele el alma, sí, ¿a qué negarlo y para qué?

De vacíos huracanes me llené y ahora toca expulsarlos
sin mirar los porqué, la pasión me llegó tarde, lo sé,
apenas me rozó y… desperté.

Mañanas que fueron del ayer, suspiros,
me robaron sus atardeceres. Hoy, tan solo  soy parte del ayer,
entrecortado y seco… acaso desvaído,
un temerario pensamiento se me escapa,
¿Acaso me estoy alimentando de lo que sembré?