jueves, 19 de abril de 2012

Añoro cada beso regalado, cada caricia de tu amor, recibida


 

Extrañamente… te extraño
y lo hago sin pensar,
sin dejar que la mente divague
y me saque de dentro
mi loca manera de amar.

Añoro cada beso regalado,
cada caricia de tu amor, recibida
y mil veces disfrutada,
añoro cada lágrima de emoción,
rota sobre tu cuerpo.

Añoro... cuando de mi surgía el río de lava
y te inundaba de felicidad tu cuerpo y alma,
mientras tus suspiros llenaban el aire
y me regalabas la pasión de tus gemidos…

Gritos en susurro, en mi labio se abrazaban y besaban
¡juntándose al hacerlo nuestras dos almas!

Te añoro y te extraño tanto…
los suspiros se me hacen  recuerdos,
pensamientos que bucean las entrañas,
buscando dónde una vez estuvieron unidas…
¡nuestras dos almas!