martes, 21 de febrero de 2012

Apasionadamente... mi boca se apodera de la suya y la pervierte...





Estoy aturdido...
siento su mano sobre mi pecho,
me reclama cariño y besos.
Sus ojos, nerviosos, buscan los míos,
¡en los suyos, siento yo que, me he perdido!

Apasionadamente...
mi boca se apodera de la suya
y la pervierte...
mi cuerpo hundo en el suyo
y se apodera ella de... mi mente.

Tardamos horas en darnos cuenta,
la pasión inflamó nuestro amor
y descuidó lo que realmente importaba,
el querernos y adorarnos... los dos.